5/7/17

Soneto





Ahora, en retrospectiva, me cuestiono
por qué yo te olvidé sin olvidarte,
por qué fui tan capaz de descuidarte
y dejarte sola. No me perdono.

Excusas son y sé que me traiciono
pensándolas siquiera. Sólo amarte
me juré.  Y sólo supe traicionarte.
Me arrepiento, sollozo, me abandono.

Quizá fue la tristeza aterradora,
o aliviar por un tiempo mi condena.
¿Por qué cedí a la huida seductora?

¡Qué sé yo!... Tengo ya el alma serena.
¿Mereció la pena?, me pregunto ahora…
No, claro que no mereció la pena.




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