21/10/20

Proyecto Rosetta




El Proyecto Rosetta tiene por objetivo preservar el entendimiento de las lenguas actualmente existentes.

Es muy complicado saber cuántas lenguas hay, hoy en día, en el planeta, pero se calcula que su número ronda los 7000, muchas de ellas sólo usadas en lugares remotos o por muy pocas personas y, en ocasiones, además, ancianas.

El proyecto Rosetta ha centrado su atención en 1500 de ellas en claro peligro de extinción. No sólo pretende preservar algún escrito de la lengua sino que, en el futuro, pueda traducirse y leerse si es que aparecen nuevos documentos. De ahí, el nombre del proyecto. 

Al igual que la piedra Rosetta, que muestra el mismo texto en jeroglíficos egipcios, escritura demótica y griego arcaico, permitiendo la traducción y el relacionar una lengua con otra, ahora se almacenan en un disco de níquel de unos 8 cm de diámetro, un mismo texto escrito en 1500 idiomas diferentes, con un total de 13.000 páginas grabadas. Además, para futuros investigadores, se añaden las localizaciones donde se habla cada lengua, sus reglas gramaticales, sus sonidos vocálicos y consonantes, sintaxis fundamental y algunos otros documentos escritos en ellas de amplia difusión. 

¿Y, por qué, no se preserva esta información en soporte magnético, lo cual permitiría incluso grabar la lectura de los textos? Pues porque el soporte magnético es muy poco fiable y poco duradero. La piedra Rosetta llegó hasta nosotros porque es piedra. Con el disco de níquel que, además, se encierra dentro de una esfera hueca con un hemisferio en acero inoxidable y el otro en vidrio de alta resistencia (para que se vea lo que hay en el interior), se pretende que la información pueda preservarse durante miles de años. Que los estudiosos del siglo LXV puedan aún saber cómo hablábamos en el 2020.

Como no se sabe en qué lejano futuro este disco puede ser encontrado y descifrado, la cara anterior del mismo presenta, escrito en espiral, un texto que se va haciendo cada vez más pequeño, dando a entender que en la otra cara están grabadas las informaciones pero a nivel microscópico. Se muestra, además, una imagen del planeta y la lista de los idiomas considerados.

La información está grabada sin codificar para que sea descifrable directamente con tal de que uno de sus idiomas aún se conozca. El tamaño es de unos 100 nanómetros.

Hay construidas unas pocas esferas pero existe también una versión on line que puede disfrutarse de este enlace. En una de sus opciones, haciendo zoom puede irse ampliando el texto. Pero cuando Internet haya desaparecido seguirán existiendo las bolas con sus discos de níquel en el interior.







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