27/12/21

Digital Poetry Project

 


Digital Poetry Project es un proyecto para que jóvenes entre 15 y 18 años se interesen y hagan sus primeras obras en el mundo de la poesía digital. Cada participante deberá asistir a siete clases virtuales on-line, una sesión fotográfica y presentar un poema propio más una estrofa destinada a un gran poema colaborativo creado entre todos los estudiantes.  Los trabajos serán mostrados en una constelación de elementos multimedia.

Es un proyecto promovido por la ciudad de Vancouver.

Más información en este enlace.


26/12/21

Nano Nagle Place

 


Nano Nagle Place es un tour virtual en el que el visitante puede deambular, en una renderización tridimensional, por las salas del convento-museo de Nano Nagle, y descubrir lo que se esconde en ellas. Hay textos, vídeos, música, imágenes y otras sorpresas a encontrar durante el paseo. Sin duda, el recorrido está lleno de informaciones sobre Honora Nagle y de su enorme trabajo en la educación de los niños del siglo XVIII, pero es un buen comienzo para conocer, asimismo, la historia de la ciudad de Cork, en Irlanda.

Un trabajo 3D virtual muy bien elaborado, que recrea perfectamente el lugar real, con detallismo y con una inteligente combinación de elementos que hacen que la visita merezca la pena. Las imágenes poseen realismo al estar creadas a partir de fotografías y se recorre el paisaje virtual muy al estilo de como se visitan las calles en los mapas de Google. La representación virtual corresponde a estas fechas, con las salas decoradas para la Navidad. La empresa Digisoft.tv ha sido la encargada de programar la aplicación.

Puede accederse desde este enlace.












24/12/21

Un cuento de Navidad

 



Estar de guardia el día de Nochebuena era una jodienda auténtica. Al menos, pensó, el turno acabaría a las doce de la noche y podría acaso llegar a comerse un poco de turrón en casa, aunque, a esa hora, los niños, Mateo y Aurora, seis y cuatro años, estarían ya durmiendo. Seguro que Luisa, su mujer, le esperaría, aunque se le cerraran los ojos delante del programa aburrido y siempre repetitivo que la televisión estaría dando.

Habría que esperar a la mañana para compensarles con un pequeño regalito que les había comprado. Dos muñequitos que, al sentir una palmada, decían unas frases simpáticas y movían la cabeza. Los había visto en un tenderete del mercadillo de artesanías navideñas que el ayuntamiento había organizado en la Plaza del Inglés, detrás de la catedral. No sabía por qué, pero le habían gustado y quería darse el capricho de llevarles algo diferente. Como no se cambiaría antes de ir a casa, guardó los juguetes en el bolsillo de la pernera, para que no se le olvidaran.

Desde la oficina, llegaba el intermitente soniquete de los mensajes de las patrullas, roto por los clicks de las conexiones de micrófonos. El día estaba resultando tranquilo. Un par de robos en el barrio de la Granadina y una pelea en una tasca de la calle Carrión. Los compañeros en la calle lo habían solucionado sin necesidad de que interviniesen los que estaban de respaldo en el cuartelillo.

Eran ya las ocho de la noche y envió un whatsapp a Luisa deseándole una buena cena. Grabó un pequeño video mandando un beso a los niños y lo adjuntó.

- A ver, los del grupo doce. Hay trabajo – era el sargento el que hablaba.

- ¿De qué se trata? – contestó Armando, mientras el resto se ponía en pie, todos listos para meterse en la furgoneta.

- Un desahucio. En la calle Alcántara, número 96.

- ¿Un desahucio? ¿hoy? ¡No jodas! – Tomás, elevó el tono, molesto.

- Ya lo habéis oído – replicó el sargento –. No soy yo el que da las órdenes. Soy un mandado como vosotros. Y si el juez o quién coño haya dicho que hay que ir, vamos. ¿entendido?

- ¿Son okupas? – preguntó Antonio, el más veterano.

- ¡Y yo qué sé! Me han dicho que tenían que haber dejado el local hace tres días pero que siguen allí y el Juzgado ha mandado desalojar. Dejaos de tanta pregunta y salid echando leches para allá – repuso el sargento ya visiblemente molesto de tener que dar explicaciones.

Cuando giraron en la esquina, ya vieron que no iba a ser una actuación sencilla. Un centenar de personas con pancartas vociferaban frente al portal y habían colocado un par de contenedores en medio de la vía.

- Venga, cascos y defensas – ordenó Jiménez, el jefe del operativo.

Se prepararon en silencio, mientras la sirena comenzaba a sonar y las luces azules parpadeaban con fuerza. 

Antes de descender, un par de piedras golpearon el vehículo. Bajaron y se situaron en línea de a dos. Jiménez se adelantó y, entre abucheos, intentó llegar hasta los que parecían encabezar la manifestación. Llevaba el auto del Juzgado en la mano.

Cayeron más piedras que rebotaron en los escudos sin mayor peligro. Un compañero a la derecha cargó el lanzador de pelotas. Jiménez seguía allá pero estaba claro que no lograría nada. Los ánimos estaban caldeados.

Se ajustó la visera del casco. Se preguntó a quién habría que sacar. En ocasiones, eran indeseables que vivían de traficar con casas y, entonces, no sentía ningún remordimiento. Otras, eran personas de bien que, por la mala suerte o vete tú a saber, no podían pagar el alquiler y eran denunciados. Otras, eran personas engañadas a las que alguna mafia había hecho creer que eran de una inmobiliaria y, haciéndoles pagar dos mensualidades, les metían en una casa desconocida perdiendo derechos y cartera. 

Jiménez regresó a la línea y mandó prepararse para cargar.

- No hay manera. No hay más remedio que abrirse paso –, dijo en voz baja.

No resultó difícil. Lo habían ensayado multitud de veces. Un lanzamiento de pelotas, avanzar a paso tranquilo para que los más desaparecieran corriendo y luego, defensa en mano derecha, escudo haciendo de ariete, a la carrera hacia los más beligerantes. Nada nuevo. Algunos se ataban a las papeleras o se tumbaban en el suelo. Bastaba con arrastrarlos o cortar la cuerda. 

Bastaron una decena de minutos.

- Ven conmigo – le dijo Jiménez mientras entraba en el portal -, los demás, perímetro de seguridad.

La puerta estaba abierta, como si los esperaran. Dentro, un hombre en la cuarentena, poco aliñado, con barba de varios días y dos niños que le pareció que serían de la misma edad que Mateo y Aurora. No era muy creyente pero le vino a la mente, quizá por la noche que era, el establo de Nazaret. Al menos, allí, les habían dejado permanecer en él junto al buey y la mula. Aquí, dos mil años después, ni eso.

El hombre explicó que le habían alquilado el piso, que había pagado 500 euros. El caso era de los del tercer grupo. Engañados por alguna mafia. Jiménez le explicó que no los dejarían en la calle, que los servicios sociales estaban avisados y, al menos por unos días, los albergarían en un hostal de Comunidad. El infeliz, incapaz de reaccionar, se dejó hacer.

- Tú, ve con los chicos – le ordenó.

Se acercó a los niños y se quitó el casco.

- ¿Qué coño haces? – le reprimió el mando.

- ¡Venga, joder! Están asustados. Al menos que vean nuestras caras, que no somos monstruos – replicó, pensando si no lo serían.

Tranquilizó a los dos chiquillos, se acuclilló junto a ellos y les preguntó su nombre. Mientras Jiménez proseguía con las diligencias y sacaba fotos del estado de la vivienda, él les dijo que no temieran, que iban a pasar la navidad en un hotel muy bonito y que habría pastel de mazapán. A veces, se disculpó a sí mismo, hay que mentir.

Como que los niños no parecieran tranquilizarse, sacó los muñequitos del pantalón y, forzando una sonrisa, se los dio como regalo. Dio unas palmas y los chismes movieron la cabeza y cantaron su soniquete. Una leve sonrisilla asomó en el rostro de los pequeños. Algunos días, el trabajo era una auténtica mierda. 

Salieron. Una furgoneta de los servicios sociales esperaba a los desahuciados. Al frente, estaba María. La conocía, era una gran profesional. Les confortaría y les daría algo de ánimo, al menos por unos días. Se miraron y, sobre las sonrisas que se cruzaron, sus ojos se contaron lo que de verdad sentían.

Él se replegó junto a la línea de compañeros mientras, desde un poco más lejos, les llamaban cabrones y les deseaban que se murieran allá mismo. 

- ¡Así celebráis la Navidad, mal nacidos! - gritaban dos tipos desde la acera.

Sintió un ardor amargo en el estómago y pensó en los niñitos, pero no se distrajo de lo que estaba haciendo. Tan sólo se llevó la mano al bolsillo de la pernera y pensó que la semana entrante debería regresar al mercadillo.   




22/12/21

He pasado toda la noche sin dormir





Passei toda a noite, sem dormir, vendo, sem espaço, a figura dela,
Passei toda a noite, sem dormir, vendo, sem espaço, a figura dela,
E vendo-a sempre de maneiras diferentes do que a encontro a ela.
Faço pensamentos com a recordação do que ela é quando me fala,
E em cada pensamento ela varia de acordo com a sua semelhança.
Amar é pensar.
E eu quase que me esqueço de sentir só de pensar nela.
Não sei bem o que quero, mesmo dela, e eu não penso senão nela.
Tenho uma grande distracção animada.
Quando desejo encontrá-la
Quase que prefiro não a encontrar,
Para não ter que a deixar depois.
Não sei bem o que quero, nem quero saber o que quero. Quero só
pensar nela.
Não peço nada a ninguém, nem a ela, senão pensar.



He pasado toda la noche sin dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de maneras diferentes
de como ella me parece.
Hago pensamientos con el recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo
con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.
Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que
quiero. Quiero tan solo
pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.


Fernando Pessoa.


Papel impreso en baterías

 


Durante la última década se ha dado por muerto al papel en numerosas ocasiones. Sin embargo, este sigue ahí, vivito y con muy buena salud.

Es más, aparecen nuevas aplicaciones antes insospechadas. En particular, se propone ahora hacer baterías de papel. Con los objetivos de electro-movilidad y abandono de combustibles fósiles (habrá que ver cuánto duran estos objetivos con el kilovatio hora eléctrico a centenares de euros), el desarrollo de mejores baterías es un asunto de plena actualidad. En este contexto, el problema de reciclado de baterías se ve ya como uno de los graves desafíos futuros. No sea que por reducir el CO2 llenemos el planeta de contaminantes mucho más peligrosos, como metales de todo tipo. Al fin y al cabo, el CO2 es bueno para el reino vegetal y así lo atestigua el Cretácico. Los millones de toneladas de litio, manganeso, fósforo, níquel, cadmio, zinc, óxido de plata, mercurio, arsénico o cromo son un problema mucho más grave que ya se avista en el futuro.

Pues bien, investigadores de la Nanyang Technological University, en Singapur, han desarrollado baterías de papel en las que el circuito activo se imprime sobre el mismo. No eliminan, claro está, todos los metales. Las pilas son de zinc y disponen de electrodos serigrafiados en ambas caras de un trozo de papel de celulosa reforzado con hidrogel. Una vez agotada la batería, puede enterrarse en el suelo, donde se descompone por completo en un mes, según los científicos, lo que es un gran avance en su reciclaje.

El equipo de la NTU demostró que un sólo cuadrado de 4 cm x 4 cm de batería de papel impreso podía alimentar un pequeño ventilador eléctrico durante al menos 45 minutos. Doblar o retorcer la pila no interrumpía el suministro de energía.

Puede leerse el articulo técnico completo en este enlace.






21/12/21

Libros aumentados en papel

 



Investigadores de la Universidad de Surrey han desarrollado un sistema para lograr que los libros en papel tengan también capacidades "aumentadas", tal como pueden tenerlas los libros electrónicos.

La nueva aproximación al problema se aleja de la convencional de añadir un código QR o un sensor en cada página en la que se desea añadir contenido adicional. La alternativa es usar una única tira de sensores al modo de separador de páginas. Este separador detecta pequeñas marcas impresas junto al lomo del libro de modo que puede discernir en qué página se encuentra y qué contenido multimedia debe presentar en una pantalla. El coste queda, así, minimizado, porque con un único elemento separador se pueden activar todas las páginas. Asimismo, indican que mejora el reciclado de los libros ya que ahora sólo hay que reciclar papel, una técnica habitual y rutinaria, y no papel con electrónica incorporada de mucho más dificultoso aprovechamiento.

Puede leerse el articulo técnico completo desde este enlace.




17/12/21

ELO 2022

 


La Electronic Literature Organization (ELO) ha abierto el plazo de presentación de ponencias y propuestas para el próximo Congreso que se celebrará del 30 de mayo al 1 de junio del 2022 en Como, Italia.

El leit motiv de esta convocatoria es "E2Lit: Education and Electronic Literature" y, dentro de este gran paraguas, se especifican diversas líneas de debate como, por ejemplo:

- Cómo la literatura electrónica puede fomentar valores.

- Más allá del libro electrónico.

- Literatura electrónica en la educación.

- Polisemia y sinestesia en literatura digital.

Como es habitual en los Congresos de la ELO, se ofrecerá una combinación de talleres, conferencias y debates. Habrá actividades on-line paralelas en Brasil, Israel, Japón y Finlandia.

Pueden presentarse propuestas hasta el 7 de enero del 2022. Los idiomas aceptados son el inglés. el español, el italiano, el francés y el portugués.

Más información en este enlace de la ELO.



16/12/21

Phantasia

 


Phantasia, es una suite visual más que literaria en la que, con la ayuda de una gafas de realidad virtual, como las Oculus Rift, el usuario va explorando parajes a cada cuál más extraño, sin que parezca existir una ligazón entre ellos o sin que estos parezcan querer narrar una historia.

Como experimento de realidad virtual visual puede ser interesante, no obstante.

Puede jugarse desde este enlace.






15/12/21

Here

 


Here, de Phillip J Rhoades, es un breve poema (si podemos llamarlo así dada la temática terrorífica) en el que, a medida, que el lector interactúa con el texto, van apareciendo nuevos versos hasta completar las estrofas.

Es breve, en menos de un minuto se llega al final, sea cual sea el camino tomando. Eso sí, el sentido cambia en función de dichas elecciones.

Puede leerse en este enlace.





14/12/21

Ambition: A Minuet in Power

 


Ambition: A Minuet in Power, de Joy Manufacturing Co, es un juego de narrativa interactiva en el que el lector es trasladado al reinado de Luis XVI, en el siglo XVIII. A través de una narración en la que el lector puede cambiar el rumbo que sigue la trama, contestando a ciertas preguntas o eligiendo entre opciones, se alcanza mayor nivel social entre la aristocracia, se encuentra una historia de amor , se usan los rumores en provecho propio o se enfrenta a la Revolución que todo lo ha de cambiar.

Imágenes con estética de dibujos animados, personajes más bien tópicos y una banda sonora cuidada. 

Está disponible para IOS y para PC.

Más información en su portal de compra.






7/12/21

Pratiques de l'édition numérique

 



La Universidad de Montreal propone en línea, y de manera gratuita, el ensayo Pratiques de l'édition numérique que puede descargarse en varios formatos (PDF, ePub, etc.) o leerse desde el propio navegador. Incluso puede comprarse una edición en papel.

Un interesante recorrido por la situacóin técnica y conceptual de la escritura digital, su edición electrónica y los caminos que el futuro puede presentar para el mundo de las humanidades digitales.

El contenido, en francés, es:


  • Introduction (Marcello Vitali Rosati, Michael E. Sinatra)

Axe historique

  • La fonction éditoriale et ses défis (Patrick Poirier et Pascal Genêt)
  • D'Internet au web (Alain Mille)
  • Histoire des humanités numériques (Michael E. Sinatra et Marcello Vitali Rosati)

Axe théorique

  • Pour une définition du « numérique » (Marcello Vitali Rosati)
  • Les enjeux du web sémantique (Yannick Maignien)
  • Les modèles économiques de l’édition numérique (Gérard Wormser)
  • Le Libre Accès et la « Grande Conversation » scientifique (Jean-Claude Guédon)

Axe technique

  • Les protocoles d’Internet et du web (Jean-Philippe Magué)
  • Les formats (Viviane Boulétreau et Benoît Habert
  • L’organisation des métadonnées (Grégory Fabre et Sophie Marcotte)
  • Le livrel et le format ePub (Fabrice Marcoux)
  • Les potentialités du texte numérique (Stéfan Sinclair et Geoffrey Rockwell)
  • Concevoir un projet éditorial pour le web (Hélène Beauchef)

Chapitres additionnels

  • Index
  • Bibliographie
  • Contenus additionnels


Puede accederse a la obra desde este enlace.