28/1/17

Todo esto te daré


Todo esto te daré, (Planeta, 2016), de Dolores Redondo, fue la novela ganadora del Premio Planeta del pasado año. Una historia detectivesca en que un trío de personajes muy distintos- el marido del hombre muerto, un cura y un guardia civil retirado, bronco y zafio, pero de buen corazón - van desentrañando las miserias de una familia aristocrática gallega. Es una historia entretenida, que mantiene la intriga a lo largo de toda ella hasta casi el final, con pistas no evidentes y que se lee con facilidad e interés. Es esto lo que de valor tiene el trabajo de Redondo porque consigue que el lector olvide una escenografía propia de Falcon Crest, una atmósfera de folletín televisivo, y se centre en seguir el hilo de los descubrimientos, en el suspense.

Es esa parte detectivesca la que sostiene la novela, yo diría que “a pesar” del resto. Y es que el escenario es del todo rocambolesco: una pazo gallego en la actualidad que parece sacado de la época feudal, una ambientación que recuerda a la Rebeca de Du Maurier, una madre del clan que parece más bien Darth Vader que un ser humano, unas crisis matrimoniales excesivas, un niñito muy azucarado que convierte a un desconocido en su tío nada más verlo, todo ello aderezado con asuntos escabrosos de éxito morboso garantizado: pederastia en la iglesia, trato de favor de la justicia a los poderosos, algo de sexo y prostitutas, drogas y un poco de todo.

Hay descripciones largas y forzadas sobre los paisajes, sobre los viñedos gallegos y sobre la idiosincrasia de las poderosas familias regionales que no vienen muy a cuento en el desarrollo de la novela. Las reflexiones intimistas de varios de los personajes tienden también al dramón sentimental y alargan innecesariamente la obra. También, tiene algunos fallos ortográficos y sintácticos que no dicen nada bueno del corrector.

Con todo, Dolores Redondo muestra talento para hilvanar una investigación criminal en la que un aparente accidente de coche se convierte en un juego de verdades y mentiras, secretos inconfesables y luchas de poder. Una trama narrada a buen ritmo, con tensión mantenida, con un crescendo correcto, adictiva, que consigue que aceptemos la inverosímil ambientación y la exageración del entorno como cuando aceptamos cualquier historia de fantasía.