30/3/10

Alebrije



Alebrije de Carmen Gil y Camilo Giraldo es una hipertexto multimedia muy sugerente. Está basado en los supuestos diarios del aviador mexicano Santiago Lince, piloto que abandona su avión en la segunda guerra mundial para emprender un viaje fantástico por diversos centros espirituales, desde el Congo a la China. Un texto fragmentado pero con un hechizo difícil de explicar que surge de la sabia combinación de texto, animaciones, fotografías, música y sonidos (incluso con publicidad de diversos artistas a los que se puede enviar un e-mail). Las composiciones musicales son propias de los autores. Pasear por el trabajo no tiene un objetivo concreto, se deambula más bien, como le ocurriría al protagonista del relato, pero cada rincón está lleno de una sorpresita, de un encanto. No se pierde el interés. E incluye un notable esfuerzo de programación con técnicas diversas. Muy interesante.







29/3/10

Flower Story



Flower Story de Edward Picot es una sencilla obra que combina texto, sonidos y animaciones simples con unas mini historias. En la Web se encuentra una versión simplificada de la obra publicada en CD. Fue creada en el 2003 y hoy en día aporta poco al ya tan desarrollado mundo de la creación digital. En este blog ya se han analizado obras más elaboradas del mismo autor como Thirteen ways of looking at blackbird o The Puzzle box



28/3/10

Encuesta en Francia sobre el libro electrónico

Le Figaro ha realizado una encuesta sobre la preferencia de los franceses a la hora de leer una novela. Los resultados son mucho más conservadores de lo que la publicidad nos muestra. Hoy en día, el 90% de los encuestados leen en papel. Para el futuro, apenas un 20% de los encuestados se imaginan leer una novela en pantalla y eso sumando los que estarían dispuestos a leerla en un e-book, 7%; los que lo harían en un ordenador, 11%; o en un teléfono, 2%.


En contra del libro digital



El colectivo francés Livres de papier está realizando desde Febrero acciones en contra de la digitalización y el libro digital. En concreto, este grupo piensa que la numerización acabará con muchos puestos de trabajo en el sector editorial y que disminuirá la calidad cultural. Se definen como refractarios al mundo digital y como un Collectif de lutte contre le livre numérique, l'automatisation enbibliothèque et la numérisation du monde en général. Durante el mes de febrero solicitaron donativos y con los recursos obtenidos han impreso una revista con sus postulados que se ha repartido en el Salón del Libro de París. También han pegado pasquines por el Salón.


26/3/10

Digital Storytelling



Digital storytelling es un tutorial en vídeo para principiantes sobre la creación de narraciones y obras digitales en el que, mediante un audiovisual, se pasa revista a las posibilidades existentes y se dan algunos consejos básicos de iniciación.



The two



The two de Nick Monfort es un sencillo generador de textos (que el autor llama historias) formados por tres frases con una composición muy determinada. Programado con una sencilla rutina de javascript, la primera frase es una elegida de entre una breve lista de ellas, la segunda es una combinación de [sujeto + verbo + complemento indirecto] y la tercera es otra sentencia elegida de otra breve serie. Es decir, un trabajo muy sencillo en la línea de los ejemplos –mucho más elaborados- que mostrábamos como tutoriales aquí y aquí dentro de este blog.




24/3/10

Tweet-serie



Historias de la Renfe es una tweet-serie, un experimento llevado a cabo por Francesc Grau al que se le ocurrió el ir twiteando anécdotas que observaba en sus diarios viajes en tren. En conjunto, recopiladas, estas entradas acaban siendo una especie de diario de mini historias curiosas. No es que sea literatura que nos emocione ni que pasará a la historia pero vale como curiosidad original y espejo de la realidad diaria de un vagón de tren.



22/3/10

Chasing Crusoe



Chasing Crusoe es una obra muy interesante producida conjuntamente en el año 2006 por profesores y estudiantes de la University of North Carolina at Chapel Hill (School of Journalism and Mass Communication) y de la Universidad de Los Andes ( Facultad de Comunicación). Los nombres del numeroso grupo de artistas participantes puede verse aquí http://www.rcrusoe.org/credits_eng.html

Se trata de un trabajo – en español y en inglés- que nos introduce en el contexto relacionado con la obra de Defoe, especialmente desde un punto de vista histórico, comparando los hechos reales que inspiraron al autor inglés con la novela. Así, se muestran datos sobre la isla de Más a la Tierra, del marino escocés Selkirk que vivió durante años en solitario en dicha isla y que pudo inspirar a Defoe, sobre la vida de corsarios reales como Rogers o Dampier, etc. No sólo es una obra multimedia educativa sino que incluye un juego que pone a prueba nuestros conocimientos de la novela y de los hechos históricos relacionados con ella.


Programado en Flash, es una obra multimedia que combina sonidos, infografía, voces, música, fotografías y animaciones, con un interface cuidado y detallista que encaja perfectamente con el tema tratado.

La literatura digital como palimpsesto de códigos



Cuando leemos una obra literaria convencional, impresa en papel, lo único que tenemos ante nuestros ojos es la versión final que al autor y el editor han querido trasladarnos. En raras ocasiones tenemos acceso a sus borradores, a las notas que crearon las ideas, a las correcciones y, mucho menos, podemos conocer el pensamiento que guió al escritor hasta dar con el texto que podemos leer. Por así, decirlo, el documento final es único y admite una única lectura y de un solo modo (por su tipografía, su composición, el gramaje del papel, su idioma). Excepto que tengamos la desgracia de quedarnos ciegos o perdamos la comprensión lectora, el libro permanecerá inmutable y el texto que leemos habrá sido creado y controlado por el escritor con gran detalle.

Sin embargo, la literatura digital (es decir aquella que no es una simple digitalización de un texto que bien podría haber sido impreso, sino que aporta algo más que no puede conseguirse en el papel), presenta una serie de códigos superpuestos los unos a los otros, al modo de los antiguos palimpsestos en donde sobre una escritura mal borrada podía leerse otra nueva.

Si en la Edad Media el palimpsesto se utilizaba con ánimo de ahorrar papel y se asumía como un mal menor, ahora, aquí, en la era digital, el palimpsesto de códigos es una necesidad inherente y obligatoria que determina la forma en que se crea y se lee.

Defiendo que esta superposición de códigos es lo que, precisamente, define la literatura digital.

Estos mensajes apilados nos otorgan una visión multidimensional de la obra, algo que no existe en el papel. La obra, aparentemente, ya no está controlada por el autor y se nos aparece dinámica, abierta, interactiva. Esto, en realidad, es un espejismo como intentaré explicar más adelante porque no es que la obra digital sea realmente flexible o que varíe con las acciones del lector sino que lo que realmente ocurre es que el usuario está sólo viendo el estrato superior del palimpsesto, sin ser consciente de los estratos inferiores que guardan los códigos que realmente manejan dicha obra. Es más, en el fondo, ni el autor ni el lector tiene control del texto digital porque dentro del palimpsesto, en capas profundas, existen códigos que determinan de manera importante cómo se percibe y se desarrolla el trabajo.

Veamos cuáles son esos estratos, desde el nivel superior más obvio hasta el nivel inferior que puede pasar desapercibido pero que ha de existir forzosamente.


Nivel 1: el texto que el lector lee

El texto (entiéndase siempre, cuando hablamos de literatura digital, el texto como una combinación de elementos multimedia) parece ser distinto cada vez que se lee. Permite hiperenlaces, interactividad, seguimiento de la historia por caminos diferenciados, etc.

Es probable incluso que ni el propio autor sepa por dónde puede transcurrir la historia una vez que esta es puesta en manos del lector. Tal como veremos más adelante, este estrato superior del palimpsesto no es el que realmente define la obra, no es el que realmente define el trabajo del autor. Y tampoco está controlado por el lector como parecería en primera instancia.

La aparente libertad de acción es un espejismo que enmascara los códigos inferiores que son mucho más deterministas. Se trata de un barniz que cubre las rigidices del interior, como un buen maquillaje cubre las arrugas que provocan los años.

El texto que el lector lee en esta capa del palimpsesto está constituido por un recorrido concreto a través de la red de enlaces existente y a través de los elementos multimedia incorporados. Puede pensarse en una red de enlaces totalmente libre de recorrer o puede pensarse en una red de enlaces adaptativa en las que las uniones de nodos permitidas varían en función de lo que el lector vaya haciendo.

La red totalmente libre puede llevar a que el usuario se aburra porque no todos los caminos para contar una historia son atractivos
ni emocionan. Sólo unos pocos (no uno sólo, pero en general unos pocos) hacen la lectura interesante, hacen que se trate de una appealing story. Esto ocurre también con la literatura convencional. Si leemos Madame Bovary saltando de una página a otra sin orden ni concierto, seguramente no acabaremos pensando que es una de las grandes novelas de todos los tiempos. Lo mismo ocurre en un hipertexto. Por eso, hoy en día se trabaja en redes de enlaces adaptativas que – según lo que el usuario haga- fuerzan a tomar un camino u otro, asegurado que la historia es siempre appealing.

Pero, en cualquier caso, lo que es cierto es que los enlaces no son infinitos. La red de nodos posibles está predeterminada y, si aparentemente, algunas obras dan la sensación de tener un alto grado de libertad para el lector es porque tienen suficientes nodos n como para que las permutaciones posibles (n!) no puedan recorrerse en poco tiempo. Con sólo 20 nodos habría 2.432.902.008.176.640.000 de caminos posibles. Nos aburriríamos mucho antes de completar la millonésima parte de ellos.

Pero eso no significa que la red no esté fijada de antemano.

Este sustrato superior es en el que el autor menos aporta ya que es un resultado del trabajo de las capas inferiores.


Nivel 2: el conjunto de textos (el corpus sobre los que la obra se desarrolla)

Esta siguiente zona inferior del palimpsesto puede ser predeterminada (cuando los textos se han introducido en la memoria de manera fija) o dinámica (cuando los textos se crean aleatoriamente por medio de generadores de texto programados en la aplicación) pero, en ambos casos, el autor nunca puede estar seguro de que se combinarán (o se crearán) tal como él los había imaginado.

De igual modo al estrato superior, las permutaciones de caminos pueden ser muchísimas pero, a la postre, también están determinadas previamente.

Por ejemplo, si tomamos el sencillo ejemplo de generador de textos mostrado
aquí, es evidente que la ejecución del programa podrá generar millones de frases que el autor nunca habrá previsto de manera directa. Pero todas esas posibles combinaciones están de hecho fijadas por el programa y no puede aparecer ninguna que no haya sido prevista.

Esta capa es importante a nivel creativo porque de ella y de la siguiente dependen la calidad de los textos. Si el escritor acierta en esta capa, el resultado final será correcto.

Sin embargo, no podemos decir que sea un estrato del palimpsesto definitorio de la literatura digital porque esta capa no se diferencia en gran cosa de la literatura convencional. Se trata de escribir bien (o lograr un procedimiento algebraico que escriba bien), o sea lo de toda la vida.


Nivel 3: los algoritmos que crean o combinan los textos

Este nivel del palimpsesto es poco percibido por el lector (e incluso por el autor) pero es muy importante porque es un estrato que el autor realmente controla y que define toda la obra. Los algoritmos que el autor crea son fijos, inamovibles y deterministas. Quizá sean programas muy complejos que puedan generar una infinitud de resultados pero la forma en cómo trabajan está fijada por el autor.

Por ejemplo, si tomamos el sencillo ejemplo de generador de textos mostrado
aquí y que antes se ha citado, resulta evidente que puede haber una multitud de resultados pero todos ellos comparten la forma y el criterio a la que la rutina generadora fuerza. No es posible que aparezca una frase no prevista en el algoritmo. No puede haber nueva creación por parte del algoritmo. La creación es el algoritmo, no su resultado.

Hay, por tanto, una auténtica actividad creativa en este estrato, aun cuando estoy convencido de que pocos lectores lo valorarán. Muy pocos individuos dedicarían su tiempo a analizar y leer un código en VisualBasic, C++, javascript, Actionscript 3 o cualquier otro lenguaje que se utilice. Mucho menos para desentrañar el programa que convierte un texto a formato PDF, una imagen a TIFF o un sonido a MP3.

Y, sin embargo, es este sustrato de códigos el que realmente determina la obra. Desde mi punto de vista, esta capa es la que realmente define la literatura digital. Es aquí donde el autor fija qué quiere obtener y cómo lo quiere obtener, siempre sujeto a las limitaciones que imponen los sustratos inferiores del palimpsesto, como veremos más adelante.

A este nivel no hay incertidumbre. Se sabe qué va a pasar siempre, como el mago sabe qué va a ocurrir cuando realiza un espectáculo. Los espectadores ven el truco como algo fantástico pero el procedimiento que sigue el mago (el algoritmo) está fijado y es lo que realmente define la calidad del artista. Aquí es donde se vuelca la imaginación del autor para crear procesos. Trucos en el caso de los magos, obras literarias digitales en el caso de los escritores.

En los niveles superiores del palimpsesto, el lector puede ver – como hemos analizado anteriormente- una diversidad de caminos y enlaces que pueden no repetirse a corto plazo. La obra, parece así, distinta cada vez que se lee. Es sólo una ilusión porque, por debajo, está trabajando este nivel de códigos y lo está haciendo de una manera sistemática y siempre igual. Si en el estrato superior saltamos a un fragmento de texto novedoso es - sólo- porque el código inferior así lo determina. No existe, por tanto, la libertad de acción que los estratos superiores del palimpsesto parecen indicar. Se trata sólo de una ilusión. Toda obra digital está predeterminada por el código inferior y es, por ello, determinista. Visto así, la literatura digital no es más flexible o más abierta que la convencional. Ocurre sólo que el algoritmo de combinación de textos está en un caso en la cabeza del escritor y, en otro, en las rutinas programadas.

Y, si es esta precisamente la capa primordial de la literatura digital, ¿qué ocurre si desaparece?

Hay experiencias en este sentido. Se han guardado, por ejemplo, los textos generados por un algoritmo determinado y luego se ha destruido el programa. En mi opinión esta acción convierte al texto computerizado en un texto convencional de autor anónimo. O una experiencia más de la corriente Oulipo. Será mejor o peor, más o menos inspirada, pero ya no sería literatura digital. Ese texto- aun habiendo sido generado por un ordenador- sería un escrito en papel como otro cualquiera que, como se decía al inicio de este artículo, sería un producto único y que admitiría una única lectura y de un solo modo.


Nivel 4: las restricciones de software de la máquina donde corren los algoritmos

Un texto digital se ve afectado – aunque el autor no lo quiera- por las restricciones del sistema operativo, los drivers que controlan la tarjeta gráfica o la velocidad de ejecución del código fuente. Este código inferior existe y es determinante en la percepción final de la obra.

En este nivel del palimpsesto, el sistema operativo resulta clave. Un escritor que desarrolle una obra para PC puede encontrarse con que sus lectores usen Mac. O viceversa. Y, cuando intenta, que funcione en ambos sistemas debe renunciar a potencialidades. No digamos nada si la obra se desarrolla en un entorno de Red. ¿Qué navegador usará el lector? Explorer no interpreta muchas rutinas de javascript como lo hacen Mozilla o Chrome. Yo personalmente he sufrido este hecho. Obras que funcionaban perfectamente en Explorer dejaban de hacerlo en Mozilla. Recursos de programación que funcionan en un navegador no funcionan en otro. Rutinas válidas para un sistema, fracasan en otro.

Pongámonos en el caso de que, con infinita paciencia, se duplica la programación para por ejemplo dos navegadores. Mañana, aparecerá otro en el mercado que dejará la obra inservible. Los programas que corrían en Windows 95 no funcionan ya hoy en muchos casos. Y sólo han pasado quince años. ¿Podemos imaginarnos el teatro de Lope de Vega inservible tras dos décadas o los sonetos de Shakespeare ilegibles hoy en día? Este código escondido es traicionero. Está ahí. No lo consideramos, pero asesina la obra al poco tiempo y limita el desarrollo actual de la literatura digital.

Y esto es así aunque el autor no lo desee, no lo conozca o intente saltárselo. Ocurre. A diferencia de una obra en papel – en donde el impresor y el autor controlan con un alto grado de detalle el resultado final- un escritor digital nunca podrá estar seguro de cómo se verá su texto, excepto que regale con él un ordenador concreto cargado con exactamente los mismos programas que todos los demás. Y, aun así, debería estar seguro de que el usuario actuara de una manera fija y predeterminada.

Por ejemplo, una máquina puede ser más lenta que otra (bien porque su hardware sea más lento o porque, en ese instante, esté ejecutando otro programa que requiera muchos cálculos). En tal caso, el lector de una obra con hiperenlaces notará que los saltos tardan en suceder. O bien, las imágenes tardarán en cargarse o las animaciones se ralentizarán a un punto que resulten molestas (como de hecho ocurre en muchos juegos de nueva generación cuando se los procesa en ordenadores de tan sólo hace 3 o 4 años).

O bien, la tarjeta gráfica puede ser más lenta. O el usuario- porque tiene la vista cansada- ha fijado la resolución de su monitor en 800 x 600 pixeles cuando el autor había desarrollado su obra para 1280 x 1024 píxeles. Es posible, entonces, que parte de las imágenes se pierdan o bien que se reduzcan a un tamaño que las vuelva poco significativas.

Es posible que el usuario hay desactivado el sonido o que, simplemente, prefiera estar escuchando música mientras lee, con lo que los elementos sonoros de la literatura digital desaparecerán, aun cuando el autor haya puesto todo su cariño en que sean bellos y significativos en la obra.

O bien – y esto es muy común- el lector ha desactivado el que pueda haber contenido activo, de modo que las rutinas que el escritor ha preparado se convertirán en un mensaje similar a “Atención! Un programa está intentando ejecutar contenido activo! Proteja su equipo! Use el famoso antivirus Fulanito! ”. O, peor aun, un mensaje del tipo “El programa intenta ejecutar una operación peligrosa. ¿Desea permitirlo?”. Hay que tener verdadero valor para aceptar el riesgo en un mundo en que dos de cada tres programas ejecutables tienen escondidos troyanos, virus o malware. La mayoría de lectores, simplemente dejará de leer la obra.

O el autor de literatura digital se limita a utilizar unos recursos mínimos (lo que no tiene que anular la capacidad artística como lo demostraban los programas que hace veinte años corrían en los Amstrad, los Commodores o los Spectrums, muchos de ellos auténticas obras maestras de ingenio) o se arriesga a que su trabajo jamás sea visto como él lo ha imaginado. O, en muchos casos, a que ni siquiera sea visto.

La aparición de los lectores digitales o e-book no sólo no solucionan el problema sino que lo agravan ya que, debido a las pocas capacidades de la tinta electrónica actual, hay que reformatear la obra a una composición muy simple que no permite, por otro lado, ni gráficos animados, ni rapidez de respuesta ni color. Sin dejar de citar que cada formato muestra el texto de una manera diferente. Ligeramente diferente en ocasiones, enormemente diferente en otras. No es lo mismo ver un fichero en formato PDF que en formato EPUB o en Word.


Nivel 5: las restricciones de hardware de la máquina donde el programa se ejecuta

Y, por último, existe el código fuente que ejecuta el microprocesador y que, aunque ni sepamos que existe, es fundamental. Similarmente a cómo no nos percatamos de las descargas sinápticas en nuestras neuronas pero estas son vitales para que pensemos.

Basta intentar ejecutar una obra digital moderna (que hace amplio uso de recursos gráficos y sonoros) en un microprocesador antiguo (y antiguo, en este contexto, significa tres años) para darnos cuenta de que casi nada funciona.

Imaginemos un texto multimedia digital que tenga enlaces externos a sitios de Internet que deba ejecutarse con un modem de 56K de velocidad. Mucho antes de que la carga se produzca, el lector habrá abandonado la lectura por aburrimiento.

Y qué decir de las incompatibilidades de soportes físicos. Las anécdotas en las que un escritor digital aparece con un disckette de 5.25” en su mano, desolado porque ese disco contiene su obra y, simplemente, no encuentra un ordenador en que siquiera copiarla son multitud. Yo mismo tengo escritos en discos que sólo están acumulando polvo porque ya ningún ordenador trae disqueteras en los que leerlos. Seguro que es posible contratar un servicio de pago que haga la conversión. Pero eso no lo haría ningún lector. Mientras que yo puedo coger de la biblioteca libros en papel que compré hace veinte años y leerlos al instante sin problema alguno, me es complicadísimo leer obras digitales que tengan la misma antigüedad.


Conclusiones

- La literatura digital se compone de capas de código superpuestas, al modo de un palimpsesto. Esta combinación de estratos es característica de la literatura digital y, sin ellos, no sería tal.
- Las capas superiores, que son las que el lector percibe, son las que menos definen a la obra como digital y la aparente no linealidad e interactividad sólo son un espejismo que enmascara el determinismo de los sustratos inferiores. Estas capas sí definen la calidad del texto pero esto no es algo singular de la literatura digital. Escribir bien es igual se escriba en papel o en ordenador.
- La capa de código algorítmico es la que define como tal a la literatura digital y la que la diferencia de la convencional. Este nivel controla con exactitud todo lo que sucede, incluso lo que parece aleatorio.
- Los sustratos inferiores determinan de manera muy importante cómo se verá y leerá la obra. No son controlables ni por el autor ni por el escritor y provocan una aleatoriedad en el resultado final que, por lo general, es perjudicial para el fin que deseaba el escritor y para la percepción emotiva que buscaba el lector. Estos efectos de las capas más profundas del palimpsesto podrán ser superados a medio plazo mediante una rigurosa estandarización del hardware y el software y unos procesos en red seguros y estables en el tiempo (algo que personalmente veo muy complicado de lograr).






21/3/10

El espíritu de la sidra


El espíritu de la sidra, de Ferrán Montesinos, es una aventura narrativa conversacional en la que los textos de la trama que van apareciendo se combinan con un motor de diálogo que nos hace preguntas que deben ser contestadas adecuadamente para tomar uno u otro camino en el relato. Evidentemente, el corpus de diálogo posible es limitado y basado, sobre todo, en órdenes compuestas por verbo en infinitivo+sustantivo. Esta limitación tiene ventajas e inconvenientes. Por un lado, es un acicate para encontrar las palabras que el programa entiende y poder continuar explorando la aventura. Pero por otro, se corre el riesgo de aburrirse rápidamente al no poder continuar y, sobre todo, al cambiar el foco de atención desde la historia a una simple adivinación.

La historia nos introduce en un mundo de leyendas cantábricas y combina gráficos, sonidos, puzles y música. El texto es primordial en el trabajo y por ello este juego es literatura también. Programado sobre plataforma
Superglús , puede descargarse aquí . Ha recibido varios premios.


Futuro del entretenimiento en Red

Hace una semanas, Business Insider publicaba un gráfico en el que se mostraba de dónde proceden proporcionalmente los beneficios de Microsoft. El gráfico, tomado de Business Insider que puede verse en el encabezamiento del post indica que la gran mayoría de los resultados de la compañía de Seattle proviene de los sectores más clásicos: sistemas operativos, Office y servidores. Por el contrario, las actividades más relacionadas con el entretenimiento o las artes ( Hotmail, internet, almacenamiento de blogs, consolas, juegos, etc) no son un buen negocio.

Google, por el contrario, muestra un
gráfico de retornos muy diferente ya que sus máximos rendimientos provienen precisamente de la Red. Pero no debe tenerlo tan claro a medio plazo cuando todos sus movimientos estratégicos se basan en incurrir en los campos de Microsoft ( con Chroma, g-mail o Google Docs)

Esto lleva a reflexionar sobre qué pasaría si las compañías que dan soporte gratuito a la red dejaran de hacerlo. Sin duda, afectaría mortalmente a la incipiente literatura digital en red porque dudo que los millones de personas que, por ejemplo, mantienen un blog lo hicieran si tuvieran que pagar por el alojamiento.


20/3/10


Memorias de tí





    Y un puerto en calma,
    con pesqueros amarrados a los bolardos.
        Perfume de salitre y espuma,
        de caracolas y pecios lejanos.
                             Y olas mansas
        acariciando las rocas del malecón.
                            Brisa de seda.
        Reflejos de farolas distantes
        rielando en las aguas.

 

    Soledad de marinos.
    Soledad cuando no estás.
             La nostalgia del mar que llama,
             la nostalgia de tu cuerpo.
  

    Un sendero, a la orilla de la bahía,
    adornado con luceros tenues,
    lleno de arrullos de insectos nocturnos.
    Con las sombras de las hojas,
                    verdes y nuevas
    de la primavera entrante,
    bailando entre la oscuridad temprana.

 
    Orión en lo alto. Lo mirábamos juntos.
    Dijiste- sí, lo veo, ahora lo vemos juntos-.
    Y contesté – esa es Betelgeuse.
                     Se está muriendo-.
    Y me miraste como si las estrellas
                   no pudieran extinguirse.
    Y Sirio, a la izquierda, brilló más al verte.
                Y Casiopea se engarzó en tu pelo.






Yo
     Sentados frente al mar tranquilo.
     Mi brazo en tu hombro.
     De tanto en cuanto, un beso en tu mejilla,
                               o en tus labios.
     Siempre tu perfume cerca.
 
     Me miraste. Te miré.
     Un avión cruzó por entre las Pléyades azules.
     Las casitas estaban decoradas
                con ventanucos brillantes.
                Dentro, titilaban vidas y cuitas,
                               amores y afrentas.
      Pasaron unos chicos veloces,
                  jugueteando con sus bicicletas.
      Un vaporcito de motor viejo
      y madera mil veces calafateada
      llamó nuestra atención
      con su traqueteo torpe.
      El pescador, en pie, con una red en su mano.
      Nos miró y supo que nos amábamos.
 

      El universo giraba en torno a tus ojos.
                  Que eran dos estrellas más.
                  Las más hermosas. Las más amadas.
      La luna, recién nacida,fina,
      como un hilo de plata
      curvado en forma de cuna.
             Para acunarte a ti,
             como mis brazos lo hacen
             en las noches que son buenas.
 
             Buenas son cuando estoy contigo.
 

      Vino blanco en las copas,
      un postre de miel
          -como el color de tus ojos-,
           un primer plato compartido.
           Todo sabe mejor
                 si es compartido contigo.
 
      El enigma de tu conversación
      que me envuelve dulcemente.
      No puedes imaginar
      cuántas veces recorro
      el perfil de tu rostro
                          mientras te escucho.
      Absorto. Embrujado por ti.
 

      Una montaña de acero
      se arrastraba perezosa
      hacia la bocana del puerto.
      Silenciosa,
      como si levitara sobre las aguas.
      El remolcador con sus dos luces,
                         verde y roja,
      apenas existía frente al leviatán.
      David guiando a Goliat.
 
                      Tú guiándome a mí.
 
      Arriba, muy arriba,
      unas claraboyas iluminadas.
      Siluetas de almas que viajaban lejos.
      Quizá a encontrar añorados amores
      en otros puertos, en otros océanos. 
      Un marino fumaba un cigarrillo
                  y nos miraba con envidia.
 
      Nosotros le envidiábamos a él  
 
         Hubiéramos embarcado juntos,
                    para cruzar el mar
                       y encontrar nuestro lugar.


 
 








 
 
 
 
 
 














19/3/10

Texto en realidad aumentada



Cada letra de un texto literario podría ser utilizada también en un programa de realidad aumentada. Aunque, hoy por hoy, se está únicamente en el nivel de experimentación inicial, la técnica puede resultar interesante para crear lo que podría denominarse una literatura aumentada

Como se sabe, las técnicas de realidad aumentada se basan en registrar mediante cámaras u otros dispositivos el entorno real y combinarlo con gráficos e imágenes de modo que el resultado se proyecta ante los ojos como una realidad virtual diferente. En este blog ya se ha hablado de diversas técnicas aplicadas a los libros (por ejemplo
aquí sobre lectura aumentada , aquí sobre libros que funcionan con realidad aumentada o aquí sobre detección de movimiento para integrarlo en el universo virtual aumentado) pero ahora surge una técnica que puede permitir controlar cada letra del texto de manera independiente. Para lograrlo, imaginemos que cada letra (o cada página, o cada frase) está plasmada en un soporte físico independiente (una tarjeta, por ejemplo). A este se le puede añadir un emisor de radiofrecuencia que indica al ordenador la posición y movimientos de esa tarjeta. La manipulación que el lector realiza de cada letra se transforma en un movimiento mucho más complejo y creativo en la proyección virtual. De este modo, cada letra, o cada frase, o cada elemento considerado podría tener hiperenlaces, cambios de tipografía, posiciones dinámicas, etc.

En
este video puede verse los sencillos movimientos que un lector efectuaría mientras que en este otro puede verse lo que ese mismo lector vería a través del visor.

De momento son juegos técnicos experimentales pero sigo pensando que, en un futuro lejano, podremos llegar a la
holosala literaria.







A través del tiempo





La sensualidad es probablemente innata, grabada en las moléculas de los genes. Recibí tu foto. Al verte en la juvenil desnudez, me doy cuenta de que tu paisaje, ondulado y repleto de aromas de hierbabuena, ha estado y estará siempre cubierto por la primavera. Me recreo ante tu figura grata, atractiva, deseada, y ansío recorrer tus caminos, perderme en tus anhelados valles, habitar las praderas de tu piel de terciopelo. Te miro y me sorprendo del deseo que me generas, íntimo, acuciante. Te miro otra vez y me envuelve el hechizo de lo imposible de tu belleza, más propia de un cuento de fantasía que de la realidad. La luz de la tarde se encandila con tu cabello y acaricia la silueta de tu cuerpo, como si deseara pintarte con acuarelas sobre el horizonte. Eso ocurría antes, hace muchos años, y eso ocurre hoy como si los relojes se hubieran detenido, prendidos de tu belleza, como si nunca cumplieras años. Te observo y me extasío con la sinusoide de tu vientre y de tus muslos, de tus pechos y de tus labios, siempre imprevistos, siempre nuevos, siempre deseables. El tiempo está probablemente disgustado porque no logra someterte. Y, cuando vuelvo a mirarte, me quedo alelado y me complazco en el fulgor de tu sonrisa, en el embrujo de tu mirada, en ese cuello desnudo que reclama besos y que me llama a inundarte de mí. Afuera, el cosmos me envidia.







17/3/10

Steampunkt tales para teléfono móvil




Steampunk tales son una colección de cuentos con estética Steampunkt que pueden descargarse en los teléfonos móviles. Esta estética imita el ambiente de la época victoriana. Se trata de e-books para iPhone/iPod Touch, MobiPocket eBook para smart phones, Amazon Kindle y lectores con DRM así como también se obtienen en formato PDF. Son de pago .




16/3/10

Fin del proyecto



Brend Nasks tamborileó con sus dedos sobre el teclado virtual que iluminaba la mesa. Columnas de cifras y símbolos bailoteaban en el monitor laminar. Era un proceso que requería toda la potencia de cálculo de la computadora y sabía que aún pasarían unos minutos hasta que se mostraran los resultados. No era optimista. Aunque había dedicado largos años al proyecto, las instrucciones del Consejo de Administración era claras. O el último experimento mostraba resultados alentadores o el programa quedaría cancelado definitivamente. No habría más recursos. La Farmandromedis Corp. estaba inmersa en un ambicioso estudio sobre el potenciamiento cerebral y el nuevo y prometedor medicamento Nova Mentis requería todo su esfuerzo. No había tiempo ni dinero para asuntos de menor importancia.

Brend se recostó en su silla y suspiró. Era una pena. De haber funcionado el experimento, la compañía podría haber sido pionera en la venta de psicofármacos que modificaran la personalidad y el comportamiento de los individuos. La idea era interesante. Crear un nuevo ADN y dejarlo evolucionar a lo largo del tiempo, observando todas las posibles mutaciones y seleccionando aquellas que tuvieran ventajas médicas incuestionables. Durante algún tiempo, la cosa había ido bien. Pero, al poco, los especímenes se volvían inestables y hacía ya mucho tiempo que las muestras eran todas desechables. Poco hallaban de utilidad. Así, el Consejo se había hartado de enterrar millones en el proyecto. Era martes cuando llamaron a Brend al despacho del Presidente. Fue amable pero preciso. Le daban una semana para probar que podía haber alguna mutación de interés o se cancelaría el asunto. Su puesto de trabajo no corría peligro. Lo adscribirían a un programa de medicina proteínica que apenas comenzaba.

Un pequeño pitido le sacó de sus pensamientos. Un complicado gráfico tridimensional rotaba en la pantalla. Lo estudió durante unos segundos. No necesitó más para percatarse de que el resultado continuaba siendo descorazonador. La nueva generación de cobayas presentaba todos los defectos de las anteriores.

Los dos soles de Perseii 23 estaban ya bajos en el horizonte y los rascacielos flotantes se recortaban imponentes contra la difusa luz del atardecer. La ciudad se preparaba para la noche de seiscientas veinte horas en la que el planeta penetraba. A lo lejos, fuera de la zona restringida, un carguero espacial desapareció en un micro agujero de gusano recién creado para trasladarse hasta el brazo de Sagitario.

Brend Nasks se dispuso a terminar con el experimento de acuerdo a las órdenes del Consejo. Introdujo los códigos de destrucción en el ordenador y se aseguró que los equipos de extinción biológica desinfectarían la zona una vez que se hubiera terminado la anulación. Comprobó los datos una última vez y pulsó el botón rojo. Mañana sería otro día.

En algún lugar del sector XXIII de asteroides, un receptor hipoespacial recibió la señal y activó el protocolo. Una roca de unos 500 km de diámetro salió suavemente de su órbita y se dirigió con precisión, y a toda velocidad, hacia el planeta llamado Tierra.



15/3/10

El libro electrónico y la propiedad intelectual




A partir de hoy, y hasta el próximo miércoles, tiene lugar en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de Sevilla
un curso sobre el libro electrónico y la propiedad intelectual, destinado a titulados universitarios. El programa consta de las siguientes conferencias

PROGRAMA

Lunes 15 de marzo

10:00-12:00hs.
Transformación de los hábitos del lector y acceso al Conocimiento.

12:30-14:30hs.
El impacto de la digitalización de libros en las bibliotecas: ¿estamos preparados?
Javier Celaya Barturen. Fundador del Portal Cultural “Dosdoce”. Autor
del blog “Comunicación cultural”.

16:00-18:00hs.
Evolución histórica de las tecnologías de la cultura y sus soportes.

18:00-20:00hs.
El renovado papel de las bibliotecas en la era digital.
Joaquín Rodríguez López. Vicerrector de EOI. Director del Master en Edición de la Universidad de Salamanca. Autor del libro “Los futuros del libro”.

Martes 16 de marzo

09:00-11:00hs.
La propiedad intelectual en el libro electrónico. [Implicaciones, tendencias y cambios en el libro electrónico: soportes, escenarios y medidas de protección de los derechos de propiedad intelectual.
Contenido del derecho de autor, derechos implicados y sistemas de licenciamiento].

Javier Prenafeta Rodríguez. Abogado especialista en tecnologías de la información y la comunicación.

11:30-13:30hs.
El proyecto de digitalización de Google.
Luis Collado Bito. Responsable de Google Book Search, Scholar & News Archive para España y Portugal.

13:30-14:30hs.
El libro electrónico en las redes sociales.
Arantxa Mellado Bataller. Fundadora y directora de la red profesional“Adiciona”. Coautora del blog “Adiciona”.

16:00-18:00hs.
Panel de experiencias sobre el libro electrónico y la edición digital.
• Payre: un soporte electrónico andaluz
Juan González de la Cámara. Director de Grammata.
• Luarna, compañía cuyo objetivo es la edición literaria en formatodigital
Antonio Quirós Casado. Consejero Delegado de la Editorial.

18:00-19:00hs.
¿Es Internet la Biblioteca de Alejandría actual? Libro electrónico y derechos de autor.

Carlos Sánchez Almeida. Abogado especialista en derecho de Internet.

Miércoles 17 de marzo

10:00-14:00hs.
Puesta en marcha de un servicio de préstamo de libros electrónicos.
Javier Clavero Campos. Biblioteca Rector Gabriel Ferraté de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC)




How Blogs and Social Media are Changing Public Relations and the Way it is Practiced



How Blogs and Social Media are Changing Public Relations and the Way it is Practiced de Donald Wright y M. Hinson, publicado en la revista Public Relations Journal (2008) es un estudio sobre cómo los blogs y las redes sociales están cambiando las relaciones públicas entre los ciudadanos. Los autores defienden que, por ejemplo, el uso de los blogs en las comunicaciones empresariales (también internas) presenta posibilidades fantásticas: massive, almost unlimited potential to share knowledge, foster dialogue, market goods and services, and open up two-way channels of communication . El estudio presenta una encuesta en la que se observa que la mayoría de las personas entiende que los medios digitales son complementarios con los tradicionales y no antagónicos y que, en cualquier caso, han mejorado e incrementado las relaciones públicas.






14/3/10

Periódico vertical


Se habla frecuentemente de la influencia que el medio tradicional tiene en el medio digital. Así, muchos de los libros digitales son meras copias escaneadas de los de papel y los lectores electrónicos imitan a los tradicionales.

Sin embargo, la influencia es mutua. También lo digital influye en lo convencional. La lectura de periódicos, por ejemplo, en una pantalla es más cómoda en cuanto a formato que el tradicional diario que se abre horizontalmente y que, excepto que tengamos mucho espacio libre alrededor, siempre es un incordio. El holandés Peter Bluijs del Telegraaf Media Groep propone un
periódico en papel que se lea verticalmente simulando el scroll de una pantalla digital.

Las influencias siempre son de ida y vuelta.



Suicide in an Airplane (1919)



Suicide in an Airplane (1919) de Brian Kim Stefans es un generador gráfico de poemas disponible para Mac y Windows, en versiones off-line y on-line.

Programado en Flash, la rutina va mostrando letras y palabras - tomadas del New York Times- que se forman y deforman en la pantalla de manera aleatoria, al modo de cómo el viento esparce las esporas de un diente de león. Todo ello acompañado por una música pianística de Leo Ornstein que realza la atmósfera enigmática de la obra. Si bien gráficamente está bien construido y atrae la atención, su contenido literario es escaso dado que la aleatoriedad no genera apenas frases o contenidos dignos de considerarse un verso. No tiene interactividad.



12/3/10

Innovation and the future of e-books



Innovation and the future of e-books es un estudio de John Warren (RAND Corp.) analiza las posibilidades realmente novedosas de los e-books que deben ser algo más que reproducir miméticamente lo que son los libros tradicionales o el uso que de estos hace el público en general. El autor ve un paralelismo entre la situación actual cuando se alumbra el lector electrónico y la situación en el siglo XV cuando se alumbró la imprenta. Así, los primeros impresores de la Edad Media trataron de imitar los códices y las iluminadas miniaturas de los monasterios, tardando un tiempo en llegar al libro tal como lo conocemos. Similarmente, el e-book actual está tratando de imitar el libro en papel. Hoy, la mayoría de contenidos electrónicos son simplemente versiones digitalizadas de libros ya publicados en papel y que, aunque algunos dispositivos permiten acciones añadidas (como tomar notas, notas al pie o marcar párrafos), estas no son sino plasmar electrónicamente lo que siempre ha existido. Señala que hoy los e-book son “fotos de libros”.

Cuando los primeros dispositivos de lectura aparecieron en los años 90 se preveía que en pocos años desplazarían casi totalmente a los libros en papel previéndose unas ventas de 3500 millones de dólares en el 2005, cosa que evidentemente no ha sucedido. Una primera explicación a este hecho –indica el autor, citando a Levy y Gómez- es que el e-book era una solución a un problema inexistente ya que el libro de papel es un invento muy bueno que funciona muy bien. Pero, profundizando más, el autor encuentra otras razones que están impidiendo el crecimiento del libro electrónico: precio, protecciones DRM que impiden al comprador prestar, trasladar o compartir los contenidos como dicta el sentido común, inestabilidad de estándares, dificultad de lectura en pantalla, etc.

Para Warren, los elementos que realmente sacarían al libro electrónico de su situación de letargo son:

· los contenidos multimedia embebidos en el texto para aclararlo, completarlo o ilustrarlo y aquí, barriendo para casa, cita una obra de RAND Corp, I Want You! The Evolution of the All-Volunteer Force (RAND, 2006), de Bernard Rostker que incluye un DVD con informaciones anexas. También llama la atención sobre Orgullo y Prejuicio en la edición hipermedia que Penguin ha publicado.
· El hipertexto, citando el ya clásico Afternoon: a story de Joyce o Pinzas de metal de Escaja.
· Educación asistida, indicando que los libros electrónicos representan una revolución en la enseñanza y el aprendizaje respecto a los clásicos, especialmente debido a la interactividad que permiten.
· Digitalización de libros muy antiguos. Parece una paradoja pero un nicho donde la edición electrónica supone un avance importantísimo es en la digitalización de ediciones muy antiguas o manuscritos. Una ironía que une el siglo XV con el XXI.

Para Warren, el crecimiento del libro electrónico no tiene por qué suponer la desaparición del editor ya que será el que deba filtrar el talento del mar de mala literatura. While anyone can “publish” online for free, the publisher’s role—if publishers are to survive at all—remains to develop, nurture, and legitimize talent.

El estudio se acompaña de una amplia bibliografía. Un estudio interesante de leer.

10/3/10

Capped



Capped de Dreaming Methods es otro sugerente trabajo de este grupo (ver también por ejemplo Dim O’Gauble ) lleno de sensibilidad e interés que crea una atmósfera enigmática y envolvente mediante la adición de sonidos, textos y fotografías. Ciertamente, el texto no es extenso pero el conjunto de la obra atrae y engancha al lector para continuar viajando en el mundo virtual que se nos representa y leer la historia fragmentada que se nos presenta. Incluso el inicio, entre el sonido de la lluvia, es ya sugerente: “comencemos por el final.”



Kelly’s Baby Brother

Kelly’s Baby Brother de Rita Toews y Karin Falk es un libro electrónico para niños y que puede ser usado por niños. Es una historia sencilla que sirve para enseñar a leer y mejorar las habilidades informáticas de los pre-escolares. Cuando se lee una palabra, por ejemplo, aparece una fotografía del objeto que la palabra representa ayudando a unir mentalmente la cosa con su palabra.


9/3/10

Stir Fry Texts


Stir Fry Texts es una colección de textos de varios autores, especialmente Jim Andrews, que tienen como característica principal el que se auto reorganizan a medida que el lector traslada el ratón por encima de ellos. Es un trabajo interesante porque estas organizaciones, como si se tratara de un ADN que va cambiando, ofrecen nuevos significados y el mismo texto puede tener varias lecturas. Entre los diferentes fragmentos, además del inglés, los hay también en chino, finés, portugués y otros idiomas.




8/3/10

Bilbao-New York-Bilbao

Bilbao-New York-Bilbao (Seix Barral, 2010) de Kirmen Uribe ha recibido varios premios importantes. Así, el Precio Nacional de Narrativa 2008, el de la fundación Ramón Rubial 2009 o el del Gremio de libreros de Euskadi. Merecidamente, sin duda. Cuenta la historia de tres generaciones de una familia del País Vasco, pero se trata de una historia hilvanada de manera fragmentada y aparentemente- sólo aparentemente- desperdigada con recuerdos, reflexiones, hechos banales de un viaje en avión, citas de terceros, notas anexas, pensamientos, anécdotas, comentarios, leyendas… una especie de cajón de sastre desordenado repleto de bocetos dispersos que, por arte de magia, se convierte en un todo compacto, sólido, excelente, profundamente reflexivo, encantador a ratos, lírico muchas veces. Un trabajo que combina de manera espléndida lo más contemporáneo (facebook, e-mail, aviones, CDs) con las tradiciones más antiguas; párrafos técnicos con frases llenos de poesía tierna y sensible; el terrorismo con el sol del medianoche, lo inmediato y la rapidez del mundo moderno con el sosiego de islas remotas, el canto del cuco o la espera del regreso de los pescadores. Que une, de manera natural, lo más cercano del terruño con la internacionalidad del planeta. Al cabo, todos los seres humanos – hoy, ayer, aquí, allá- compartimos casi todo. Es una novela libre, que vuela de aquí a allá, ligando ideas que parecen lejanas, inconexas, para, al final, conseguir una impresión duradera y emotiva. Todo ello con un lenguaje sobrio pero rico. Escrita originalmente en euskera, su publicación en castellano ha debido esperar demasiado tiempo, tratándose además una traducción exquisita.

En estos tiempos es habitual el debate entre los que defienden la linealidad tradicional de la novela y los que buscan romper con la misma y fragmentar la historia a la búsqueda de nuevas vías expresivas. Pero, curiosamente, suelen olvidarse que todo ello es secundario y debe relegarse a la genialidad del artista y de su prosa. En un pasaje de la obra, Uribe cita una reflexión de Foster Wallace: Lo esencial es la emoción […] la buena literatura te hace sentir un nudo en la boca del estómago. Lo demás no sirve para nada. Pues eso, Uribe ha escrito una novela fragmentada a ratos, lineal a veces, innovadora en la forma, mezclando la tradición y la modernidad… qué más da. Lo importante es que nos hace sentir el nudo en la boca del estómago.




Experiencia e-book








Artium de Vitoria organiza para el próximo martes y miércoles unas jornadas tituladas Experiencia e-book: del papel a la pantalla que versarán sobre el impacto del libro electrónico y el futuro de la edición digital. Una interesante particularidad del evento es que habrá demostraciones prácticas de los lectores digitales para el público pueda familiarizarse con ellos. Los actos se desarrollarán en el Auditorio de Artium y la entrada será libre.




7/3/10

Skinput: Leer en el propio cuerpo

Los análisis sobre cuál será la pantalla del futuro (OLCD, Mirasol, e-ink, etc) están en boca de todos pero todas las tecnologías estudiadas implican disponer de un medio físico electrónico.

Skinput es una idea que aborda el problema desde una perspectiva muy diferente. En vez de utilizar una pantalla de las características que fueran, esta tecnología utiliza el propio cuerpo para proyectar sobre la piel el texto que se desea leer, las imágenes que se desean ver y los botones que pueden activarse. La novedad no está en proyectar una imagen sobre la piel (que finalmente actúa como otra pantalla cualquiera) sino que la propia piel se comporta como un touch-panel de modo que tocando los botones proyectados sobre nosotros mismos, el sistema reacciona como si fuera un teclado, un ratón o una pantalla táctil.

Para lograr este efecto, el usuario debe colocarse un brazalete en el brazo (similar a los maguitos para medir la presión de la sangre) que proyecta la imagen y, a la vez, detecta los movimientos de los músculos determinando qué zona de la piel se ha tocado (los músculos se mueven de manera diferente según sea el área movida por el dedo). Nada de pantallas ni de teléfonos para leer nuestra novela preferida. La mano será suficiente.


6/3/10

Añoranza


La añoranza es muy puñetera. Parece un sentimiento menor que puede combatirse fácilmente con un poco de entretenimiento y algo de conversación. Pero, no. Es mucho más sibilina de lo que uno puede imaginarse porque sabe como aliarse con el azar para hurgar en los anhelos más profundos.

Se trata de un día cualquiera, con sus líos de trabajo y sus urgencias anodinas, cuando de pronto, sin sospecharlo, me hace caminar justo enfrente de ese restaurante italiano de manteles de cuadros, luz tenue y velita encendida sobre una botella vacía de Montepulciano. Y, entonces, apareces. Estás en la mesa y me sonríes. Me miras. Me llamas, y recuerdo cómo me aferraba a tu mano mientras charlábamos entre bocado y bocado. Sacudo la cabeza y pienso que ha sido tan sólo una casualidad. Soy un ingenuo. La nostalgia no se rinde. Con su magia hechicera me conduce, sin que yo me aperciba, a esa calle donde está la tienda de moda que tanto te gustó. Y mi mirada se detiene en sus escaparates y en las escaleras que acceden al piso superior, las que subimos mientras te abrazaba por la cintura. Y vuelves a aparecer, observando las prendas y preguntándome si te quedarían bien. Y me oigo decir que me encantan si a ti te gustan, que cualquier cosa que te pongas te sentará como la seda en tu cuerpo de diosa.

Es puñetera la añoranza. Y malvada. Será por eso que hoy la ciudad estaba llena del aroma de tu perfume, que me pareció verte en el parque, que escuché tu voz en la alameda, que volteé la cabeza una docena de veces llamándote. Será por eso que hoy tu imagen paseaba entre las paredes del museo que visitamos juntos. ¿Lo recuerdas? ¿recuerdas el patio andaluz repleto de porcelanas, la luz coralina de las marinas, las petunias del jardín? Sí, sé que todos dirán que estoy chiflado, que no estabas allí, que no mirabas los lienzos de blancos brillantes, los puertos de colores y las olas de acuarela, que te encontrabas a cientos de kilómetros. Sí, sé que dirán que estoy loco. Y, ¿sabes?, están en los cierto. Loco por ti. Al cabo, me he arrepentido de llamar malvada a la nostalgia y le he dado las gracias porque te ha traído en volandas por entre las nubes de los recuerdos.