7/3/16

La hermandad de la buena suerte


La hermandad de la buena suerte, (Planeta, 2008), de Fernando Savater es una novela negra a caballo entre el thriller y la reflexión filosófica, y nunca mejor dicho lo de “a caballo” porque el escenario de la historia es el mundo de la hípica. Una propuesta innovadora que mezcla tiempos y espacios, desestructurada, con capítulos desde varios puntos de vista sin transiciones evidentes. 

Así, Savater combina una visión alejada de los hechos con la opinión en primera persona de algunos de los protagonistas. Las disertaciones más intimistas son aprovechadas para pensar la vida, la muerte, el azar de la fortuna y la felicidad. Aun siendo interesantes y bien escritas en lo formal, podrían encajar en cualquier otra trama, no sabiéndose bien si estas sirven a la intriga de la acción o viceversa o, más bien, no tienen que ver la una con la otra. Hay una cierta falta de coherencia, de leit-motiv que dé sentido a las reflexiones. La propia historia de secuestros y rencores se dosifica apropiadamente siendo su desenlace la parte más floja. Desde este punto de vista, la novela va de más a menos, perdiendo interés a medida que el thriller se torna repetitivo y que las digresiones filosóficas van entrando forzadamente porque, al final, lo que parece que importa es debatir si existe, o no, la buena suerte.

La prosa es rica, cargada de ironía en muchas ocasiones, con nombres de los personajes que tienden puentes a otras obras (y hasta a los dibujos animados), con escenas que tienen bastante de esperpento y disparate.