domingo 7 de noviembre de 2010

Nano-Biblia




Hablando de literatura digital, normalmente pensamos en software que escribe o reproduce un texto en fichero binario. Pero también podemos hablar de puro hardware, de pura electrónica. Así es la Biblia hebrea miniaturizada más pequeña del mundo que fue creada hace un par de años por el Instituto de Nanotecnología Technion de Israel, bajo la dirección del profesor Uri Sivan, de la doctorando Ohad Zohar y de Alex Lahav. La nano-Biblia fue escrita utilizando un dispositivo denominado FIB (focused ion beam) con el cual un flujo de iones de galio es focalizado sobre un sustrato de silicio recubierto con una fina capa de oro de sólo veinte nanómetros de espesor. El haz iónico, al golpear la capa de oro, expulsa sus átomos y cincela, en el silicio, pequeños surcos que forman las letras hebreas, como si se tratara del cincel de un escriba. El haz no tiene más de 40 nanómetros de diámetro lo que permite “escribir- grabar” de manera muy compacta. El software capaz de manejar con semejante precisión el haz electrónico necesitó tres meses de programación pero la grabación física sólo preciso alrededor de una hora. Aparte de considerarlo un auténtico libro electrónico, esta técnica tiene un prometedor futuro porque la densidad de almacenamiento de información que permite es muy elevada. Hay que darse cuenta que la Biblia Hebrea contiene unos 300.000 caracteres lo que equivale a unos 10 megabytes de información. Hay que notar que no hay páginas, que todo el texto está cincelado seguido –letra tras letra- sobre la diminuta superficie semiconductora de 0.5 milímetros cuadrados.

El único problema es que para leer este libro electrónico se precisa un microscopio de alta potencia. Se está trabajando ahora en una técnica que permitirá tomar una fotografía del libro de silicio y oro con una ampliación de 10.000 aumentos. Con ello, se logrará una imagen de 7 x 7 metros que contendrá toda la Biblia. Cada letra – a esta ampliación- tendrá una altura de aún sólo 3 mm.



Una copia de este nanolibro fue regalada al papa Benedicto el pasado año tal como se ve en la siguiente fotografía, encapsulada en una vitrina con una lupa y un pedazo del texto ampliado esas 10.000 veces.



Hasta lograr este libro electrónico (en el más estricto sentido del término), la biblia más pequeña, que ostentaba el record Guinness, era una copia de solo 2,8 x 3,4 x 1 centímetro, con un peso de solo 11,75 gramos y 1514 páginas.










Corazón sucio




- Tengo el corazón sucio- pensó, mientras se sentaba al borde del malecón, frente a un mar extrañamente calmo, ajeno a su inquietud desmedida.

Hacía ya un rato que el sol se había puesto y la negrura de la noche llegaba desde el este, lentamente, devorando la luz cenicienta de la tarde, como cuando se vierte ácido sobre un metal y poco a poco lo va consumiendo arrastrándose inexorablemente sobre él. Al fondo, sobre un horizonte oscuro, las lucecillas de los vaporcitos de pescadores dibujaban geometrías imprecisas. De tanto en cuanto, el destello del faro de la isleta extraía ondas plateadas y rizadas de la superficie del agua.

Encendió un pitillo – al menos, allí aún no habían prohibido fumar aunque seguramente poco faltaría- y el resplandor diminuto de la ceniza se unió por un instante al coro de luces de los pescadores. Una luz como otras, al fin. Quizá, alguien, muy lejos, lo pudiera confundir con un lejanísimo faro. No estaría mal que así fuese, que ella mirara a ese punto exacto del paisaje y pensara en él al ver la brizna de fuego del tabaco. Antes, mucho antes, compartían los cigarros. En el café, frente a un capuccino con canela. En el lecho, después de la batalla de besos y jadeos. En el parque, cuando ella salía de trabajo y hacía frío y él la esperaba con un termo de caldo. Entonces, cuando todavía no se sentaba en el dique.

No acababa de entender por qué una ausencia era como caerse en un pozo de barro. Al cabo, la vida es una colección de ausencias. Más o menos dolorosas, pero la existencia sólo es un catálogo de despedidas y de vacíos dejados por amores que quedaron atrás. Pero uno no se sobrepone a la nostalgia por mucha experiencia que se tenga. Y una vez que eso ocurre, el vivir pierde lustre y la piel se mancha de una añoranza que no se va con jabón ni con colonia; el respirar se hace pesado, como si una tonelada de polvo invadiera el aire; a uno se le llena de lodo el cuerpo entero.

- Tengo el corazón sucio- pensó-, sucio de su ausencia.

Sintió la necesidad de una ducha, de rodearse de agua limpia que le barriera la melancolía. Miro a sus pies que colgaban sobre la marea que subía y entendió lo que debía de hacer. Se inclinó hacia adelante y, mientras caía, deseó que el mar le limpiara el alma.


Los Templarios en la Península Ibérica

Los Templarios en la Península Ibérica (Círculo de Lectores, 2006) de Joan Fuguet y Carme Plaza es una obra cuidada, de alta calidad, rigurosa y espléndidamente editada. Contiene numerosísimas fotografías y gráficos y cubre la historia (desde los orígenes de la Orden hasta su desaparición tras el proceso inquisitorial al que fue sometida), los ideales religioso militares de sus miembros, una extensa descripción de los lugares geográficos y edificios donde se ubicaron, análisis arquitectónico y una extensa documentación histórica. Huye de los tópicos y aborda el tema con criterio científico. El que busque misterios y esoterismo no hallará aquí nada de ello. El libro también se hace eco de los avances técnicos en las encomiendas templarias, el contexto social y el arte de cada lugar. No falta un glosario y una extensa lista de bibliografía complementaria. Excelente para tener una visión adecuada de la historia templaria y de sus principales características en un único volumen. Impreso y encuadernado con estilo, gusto y calidad.


sábado 6 de noviembre de 2010

¡Alguna diferencia sí que habrá!





Las bibliotecas digitales serán el futuro. Así lo dicen los media. Algunas diferencias sí que habrá.





Biblioteca de Saint Florian:




Biblioteca del Senado en París :




Biblioteca Nacional de Praga :


Biblioteca de Sainte Geneviève:



Biblioteca de Bella Arti:






Biblioteca de la Abadía de Waldassen:




Biblioteca del Trinity College:


Biblioteca de la Abadía de Metten:



Biblioteca del Monasterio de Wiblingen :






Biblioteca de la Abadía de Saint Gallen:





Biblioteca digital futura: lectores digitales con capacidad de autopublicación. Expendedores de libros. Descarga de ficheros a través de la Red. Clusters de ordenadores sirviendo ficheros a millones de lectores:























viernes 5 de noviembre de 2010

CityFish


CityFish de J.R. Carpenter es una obra muy original, muy bien trabajada que relata de manera interactiva e inconexa un encuentro familiar. Es un relato digital corto, pero no por ello menos interesante, que se desarolla en una única hoja, en un mapa de eventos., sin saltos entre páginas ni tiempos perdidos de carga. Un escenario horizontal, mucho más ancho que la pantalla del ordenador, contiene toda clase de elementos, desde texto (que es el hilo conductor principal y, por tanto, estamos hablando de literatura plena) hasta videos, mapas, mashups, pequeñas aplicaciones (como la que permite convertir la temperatura entre grados celsius y farenheit, un gadget que viene al hilo de la historia puesto que la protagonista, Lynne, viaja de una Canadá métrica a unos EEUU con medidas británicas), enlaces hipertextuales e hiperposicionales, fotografías, gráficos, textos en grafías no latinas, etc. Un trabajo cuidado. Un mapa lector amplio en el que cada elementos puede parecer desperdigado (lo están) pero en el que el usuario no se pierde ya que todo acaba por tener sentido. Su mayor valor, sin duda, la originlaidad. La obra ha tenido el apoyo de la Canada Council for the Arts.

jueves 4 de noviembre de 2010

Tristano



En 1964, el escritor italiano Nanni Balestrini escribió su novela Tristano. Este autor formó parte de la neo-vanguardia italiana de los 60 junto a figuras tan célebres como Umberto Eco o Sanguineti. En el año 2007, Balestrini publicó una revisión del Tristano que si bien es un trabajo en papel, puede considerarse digital. ¿Por qué? Mediante el uso de ordenadores y de ciertos algoritmos combinatorios puestos a puntos por la Xerox, logró que todas y cada una de las copias impresas fueran distintas mediante la inclusión de un capítulo único diferente. En concreto, 2000 libros en su primera edición , publicados por Derive Approdi. Y habría la posibilidad de tener unos 120 billones de variaciones, un hyper Oulipo. Si uno compra la novela y la lee no habrá leido lo mismo que los otros 1999 lectores que habrán saboreado una historia distinta, más o menos alejada de la anterior. Aparte de la curiosidad informática que esto representa, esta forma de proceder, este romanzo multiple genera debates sobre la propiedad intelectual, sobre el papel del autor (en cuanto a pulir un texto versus ofrecer un multiverso de ellos más o menos afortunados) y en cuanto a comparar versiones para ver cuál es acertada y cuál no. En cualquier caso, esta revisión poliédrica de la novela nunca podría haberse realizado sin la colaboración necesaria de la informatica combinatoria.










Poole Literary Festival



Se acaba de cerrar la recepción de trabajos digitales del
festival literario Poole que se ha convocado en colaboración con la The Media School at Bournemouth University.

Los finalistas son:


Premios profesionales:

Naomi Alderman con The Winter House
Katharine Norman con Yes Really
Christine Wilks con Underbelly
Alan Bigelow con My Summer Vacation
Jim Andrews con On Lionel Kearns
Anna Pitt con The 02 tales

Premios a estudiantes:

Lorenza Samuels con Evidence
Emily Hollingsworth con Anonymous





miércoles 3 de noviembre de 2010

Algunas razones por las que un libro en papel gana a los electrónicos en los viajes





El lector de libros electrónicos es cómodo, pesa poco y permite albergar numerosos contenidos en su memoria. En un viaje, estas tres cualidades son altamente atractivas. Cualidades que también pueden atribuirse a un tablet ya que la peor visibilidad bajo el sol poco afectaría dentro de un avión o de un tren. Acaso, un mayor cansancio de la vista

Entonces, ¿Por qué tan pocos viajeros llevan un lector de e-books o un Ipad y, por el contrario, muchísimos llevan un libro en papel? Algunas de las razones son:


- En un vuelo, por ejemplo, los aparatos electrónicos deben desconectarse durante periodos considerables. Desde que se cierran las puertas del avión hasta que se alcanza la altitud de crucero (este tiempo puede llegar a ser de una hora o más si la fase de taxiing se alarga; desde que se inicia el descenso hasta que el avión queda aparcado en el terminal (una media hora); en ciertos momentos en que el capitán pide que se apaguen los dispositivos por alguna interferencia o por motivos de seguridad (ahora en algunas compañías se prohibe el uso de elementos electrónicos durante la última hora de viaje por motivos de seguridad, sobre todo si se sobrevuelan los Estados Unidos); etc. Por otro lado, cuando sirven las comidas, hay que apagar todo porque simplemente no hay sitio, excepto que renunciemos a comer (lo cual, dada la calidad de los menús en las compañías áeras no es ninguna mala idea). Si se está leyendo en un laptop, hay que apagarlo cuando los pasajeros se echan a dormir ya que cuando el pasajero de delante reclina el asiento hacia atrás es físicamente imposible tener abierto el ordenador (excepto que uno sea lo suficientemente afortunado para volar en business class). En un vuelo, digamos de Madrid a Chicago, de 9 horas, en casi la mitad no podriamos leer nada. Es de lo más usual ver a pasajeros trabajar en el ordenador y, cuando se prohibe hacerlo, coger el libro en papel.

- Las baterías pueden agotarse. Es cierto que un lector de tinta electrónica consume muy poco y es cierto que los nuevos tablets pueden aguantar diez horas con una batería. Pero esto ocurre con baterías nuevas. Con el tiempo (desgraciadamente, muy poco tiempo), las baterías se degradan y es de lo más habitual tener que apagar cualquier aparato porque la batería se acaba. O, alternativamente, llevar varias en la maleta con el engorro de peso que supone y con la casi siempre doble inspección al pasar por el punto de seguridad.

- Los dispositivos que se promocionan con lectura desde la nube fallan casi siempre porque, hoy por hoy, no hay cobertura WIFI en muchos lugares, ni en túneles ni en la mayoría del espacio aéreo (al menos, a un coste razonable). Tengo experiencia directa de no poder leer en un tren de alta velocidad durante el 90% del trayecto porque la conexión en los túneles no se mantiene. Algo similar ocurriría en el metro. Mientras la conexión WIFI no sea global, el leer desde la nube no es razonable. Por último, el precio en roaming es muy elevado.

- Normalmente, hay una tendencia a no facturar o, en vuelos largos, a meter todo lo indispensable- que es mucho- en el equipaje de mano por si nos pierden la maleta. Así, casi siempre, el maletín va repleto y, además, se trata con poco cuidado. Hay que apretarlo en los compartimentos superiores o lo aprieta otro pasajero que llega después y empuja hasta acomodar su maleta. O va bajo el asiento delantero, aprisionado entre hierros y pies. La consecuencia de todo ello es que lo que va dentro del maletín se deforma, se comprime, se calienta. El papel lo aguanta bastante bien. El libro convencional puede curvarse, o arañarse, o deformarse, pero sigue valiendo. El dispositivo electrónico se rompe. Algo similar ocurre cuando nos entra sueño y dejamos el libro en el bolsillo del asiento siempre repleto de revistas, propsectos de seguridad, la botella de agua, los restos de la comida, la manta y la almohada. Un libro lo aguanta todo. Un lector, un teléfono, una calculadora, se estropean (un ordenador ni siquiera entra en tan poco espacio y, o molestamos a los vecinos, o lo dejamos sobre nuestras rodillas).

- Algunas veces nos olvidamos de cosas en el avión. Si es un libro, seguramente no pasa nada. Una pérdida de 15 €. Si es un lector digital o un Ipad son varios cientos de euros. Un libro incluso te lo devuelvan. Un aparato electrónico, muy improbable (al menos a mí me ha ocurrido ya en dos ocasiones y no ha habido almas generosas que lo hayan devuelto).


- Las restricciones por área geográfica son un problema. Supongamos que me he comprado el dispositivo lector en Europa y, una vez en América, quiero descargarme un libro. En muchos casos, simplemente no podría porque el sistema reconocería que el hardware es europeo o que la conexión roaming pertenece a un usuario europeo.









Quijote interactivo


El Quijote interactivo es una obra excelente. Publicada por la Biblioteca Nacional de España y el Ministerio de Cultura, está programada en Flash y permite una lectura y un análisis de la novela sumamente profundo. Por un lado, como es de suponer, está el texto transcrito tal como lo conocemos. Por otro lado, en cualquier instante de la lectura, puede saltarse al manuscrito digitalizado. Dispone de un contenido multimedia incorporado que nos permite ver, por ejemplo, el mapa por donde el caballero andante vivía sus aventuras. También existe documentación que pone la obra de Cervantes en su contexto con entradas sobre la vida del siglo XVII, los libros de caballerías o el arte de la época. También hay un inventario de ediciones en el tiempo de la novela. Un trabajo escrito y programado por un equipo multidisciplinar de expertos. La única pega que puede encontrarse- si es tal- es el largo tiempo de carga que precisa para cada una de sus secciones que incluso llega a dejar alguna página en blanco hasta que se activa el zoom.

Una interfaz cuidada y elegante, simulando un libro convencional pero con todos los artificios que la digitalidad permite: enfoques, zooms, búsquedas sobre el texto, imágenes, impresión, sonido de fondo, acceso a redes sociales, etc.
De visita obligada.



martes 2 de noviembre de 2010

Pantallas futuras para ebooks y ordenadores


El futuro del libro electrónico pasa, sin duda alguna, por el desarrollo de dos elementos básicos: la pantalla y la batería. Respecto a la primera, la empresa sueca TAT promociona un pequeño vídeo (que puede verse aquí) en el que se muestran algunos conceptos futuros de dispositivos de visualización, aún no conseguidos pero que deberán sin duda ser parte integrante de los futuros libros.

Algunas de las características necesarias no aparecen en el vídeo. La más importante es la flexibilidad. En esta publicidad, aún las pantallas son rígidas. Muy manejables, pero rígidas. En mi opinión serán flexibles, enrollables y plegables. Y la otra función imprescindible es que permita una lectura no fatigosa bajo cualquier iluminación (
este anuncio de Kindle contra Ipad es muy ilustrativo al respecto).


Pero en este vídeo aparecen características interesantísimas. Por ejemplo, la extensibilidad de la pantalla. De un tamaño inicial del orden de un teléfono móvil podría pasarse a una tamaño de ordenador con sólo estirarla como si de un chicle se tratara. Esto, ciertamente, está lejos de hacerse realidad pero es una idea excelente. Llevado al extremo haría innecesaria incluso la flexibilidad de la que hablaba antes si, por ejemplo, toda la pantalla pudiera colapsarse en un fino hilo.




Otra característica será el que pueda manejarse táctilmente pero sin que esto excluya (como ocurre en algunos dispositivos de hoy) el uso de un teclado, ya que escribir rápido sobre pantalla es engorroso. Al menos hasta cuando el escribir quede obsoleto y la entrada de datos sea verbal lo cual es el auténtico futuro.



Asimismo, aparece el concepto de que cualquier superficie pueda ser la pantalla mediante proyección holográfica, una idea que aparecía también
aquí y aquí. Igualmente, el de pantalla translúcida que permite observar no sólo la información proyectada sino el escenario detrás de ella, similarmente a cómo ya son las pantallas frontales de los aviones de combate.





Por último un interesante concepto de transmisión de ficheros entre dispositivos. Simplemente se ponen ambos juntos y con el dedo se lanza el fichero de uno a otro.


En fin, que los libros electrónicos actuales y los ordenadores actuales tienen un largo camino de desarrollo por delante. Cuando antes comencemos a recorrerlo, mejor.

Para más información sobre tecnologías avanzadas actuales de pantallas puede leerse
este post.




V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas



La Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, junto a la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria organiza el V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas que versará sobre el tema Biblioteca pública y contenidos digitales: retos y oportunidades. El evento tendrá lugar en Gijón esta semana, en concreto los días 3, 4 y 5 de noviembre de 2010. El congreso tendrá tres bloques temáticos y el programa completo puede verse aquí. Dentro de las conferencias tendrá particular importancia la reflexión sobre el valor de la biblioteca pública en el entorno digital. Hablarán, Darío Villanueva, Secretario de la Real Academia Española; Willian Lefurgy del Programa Nacional de Preservación Digital de los EEUU; Alice Keefer, Profesora titular, Facultad de Biblioteconomía y Documentación, Universidad de Barcelona; Alfredo Quirós Amieva, Director de la Librería Cervantes; Javier Celaya Barturen, Director de portal cultural Dosdoce; Kathryn Greenhill, Profesora asociada de Biblioteconomía y Documentación de la Curtin University of Technology en Perth y Régis Dutremée, Jefe del departamento Biblioteca Digital de la Biblioteca Pública de Información del Centro Georges Pompidou entre muchos otros.



lunes 1 de noviembre de 2010

Tu ja no hi ets

Jamás pensé que fuera sólo un regalo literario. Jamás pensé que debería sufrir las palabras que entonces me dabas envueltas en papel de colores.

Tu ja no hi ets i floriran les roses,
maduraran els blats i el vent tal volta
desvetllarà secretes melodies;
tu ja no hi ets i el temps ara em transcorre
entre el record de tu, que m’acompanyes,
i aquell esforç, que prou que coneixies,
de persistir quan res no ens és propici.
Des d’aquests mots molt tendrament et penso
mentre la tarda suaument declina;
tots els colors proclamen vida nova
i jo la visc, i en tu se’m representa
sorprenentment vibrant i harmoniosa.
No tornaràs mai més, però perdures
en les coses i en mi de tal manera
que em costa imaginar-te absent per sempre.



Miquel Martí i Pol