24/9/15

Los cables que conducen los datos de Internet





La literatura digital es en buena parte esclava de Internet y de que la red ofrezca los contenidos digitales en cualquier lugar del planeta y desde cualquier lugar del mismo. Pero Internet es asimismo esclavo de la estructura física que transporta los bits con que están codificados todos esos contenidos digitales. Cuando se habla de Internet, de la nube, de la red o del mundo digital, pareciera que se trata de algo intangible. Nada más lejano a la realidad. Todo es, en el fondo, hardware. Miles de ordenadores conectados por cables, satélites que precisan antenas que también con sus cables, Wi-fis que acaban siempre en un router conectado a un cable, etc. etc. 

Y este cableado y esos nodos de ordenadores por donde pasa todo el tráfico digital son los puntos ideales para ejercer un control sencillo y efectivo, un espionaje que es más sencillo que nunca.

Muchísima de la información digital debe viajar entre continentes porque bastantes de las grandes granjas de servidores digitales están en EEUU, en Japón o en China. Y esto se logra, en buena parte, mediante una red de cables submarinos, una pequeña telaraña de cables coaxiales que cruzan los océanos. El video que puede verse abajo es muy explicativo. Poner un cable a través de los océanos no es nada fácil, de ahí que sólo existan unos 300 de ellos que, sin embargo, transportan el 99% de todos los datos usados y compartidos por la Humanidad en Internet. Es fácil percatarse, también, que es mucho más sencillo interceptar  y censurar 300 cables que censurar a 7000 millones de humanos. Hoy, más que nunca, es trivial prohibir libros si estos están en formato electrónico. No es preciso recurrir a inquisidores que vigilen a todos los habitantes. Basta vigilar los cables.

Las comunicaciones de la red con España pasan en buena medida por el cable Columbus III que comienza en Sicilia y, cruzando por el estrecho de Gibraltar, llega hasta Florida. Conecta con la península en Conil y en Lisboa. Tiene una longitud de 9.833 km y es propiedad de un consorcio formado por Telecom Italia Sparkle, AT&T, Verizon, Telefonica, Portugal Telecom, CANTV, Tata Communications, Ukrtelecom, Telkom South Africa, Telecom Argentina, Instituto Costarricense de Electricidad y Embratel.  

¿Digitalidad? ¿Mundo digital? Más bien, planeta cableado.