domingo 5 de abril de 2009

Blanca vuela mañana

Blanca vuela mañana (Plaza y Janes, 1997), de Dulce Chacón es una reflexión exquisita sobre la muerte y el amor, sobre la soledad y la búsqueda de consuelo en un ser amado, de la duda y de la debilidad, de la fortaleza y de la enfermedad. Es una novela corta, con capítulos de muy pocas páginas pero llenos de frases que hay que releer, que quedan en la memoria por ser profundamente emotivas en su brevedad. Es una obra poética, lírica sin pretenderlo, cadenciosa. Parece en ocasiones poesía en prosa.

Y, sobre todo, es cercana. Cualquiera que haya sufrido la agonía de un ser querido herido por el cáncer, que haya amado, o que hay dudado ante el futuro, que se haya planteado el sentido de su propia existencia asumirá casi al instante como suyas las páginas de Chacón, preguntándose cómo es que la autora ha sabido de nuestros pensamientos más íntimos; cómo supo de nuestro descarnado dolor ante la soledad que la marcha de la persona querida dejó, viaje que nunca aceptaremos. Cómo supo del anhelo por prolongar, en la memoria, su presencia. Cómo supo del afán por lograr el amor y del temor a lograrlo o de la desdicha de no encontrarlo. Cómo supo de nuestras cavilaciones internas en la soledad de una habitación oscura, aún cuando haya otro cuerpo cerca pero sin alma cerca.

Los capítulos más logrados son los que tratan de Ulrike y Heiner, quedando aquellos en que se trata de Blanca un tanto inconclusos, sin precisar qué busca realmente la protagonista.

Son páginas introspectivas, pesimistas quizá, pero de las que surge un arrebatado romanticismo. Pasión que puede resumirse en la conciencia del amor hereos – “estoy enferma de ti”, le dice Blanca a Peter- y en el “querido mío, querido mío, querido mío” que Ulrike escribe a Heiner. Una novela muy bella. La lees y cuando tornas la última página deseas empezar a hacerlo de nuevo.



El coste de la digitalización

Cada vez son más los libros que se digitalizan mediante su escaneado. Se estima que ya hay unos diez millones de libros digitalizados (lo que aún no es una alta proporción respecto al volumen mundial de documentos existentes) pero el proceso se acelera, especialmente debido a los grandes proyectos como el de Google, el institucional del gobierno chino, Europoeana y otros.
Esta carrera hacia la modernidad no está teniendo en cuenta suficientemente el coste. Es complicado- más de lo que se cree- conservar los soportes digitales que tienden a ser mucho menos duraderos que los tradicionales (véase, por ejemplo, esta entrada
). Asimismo, se está minimizando el coste de las bibliotecas en papel que son las que, en definitiva, entregan los libros para su escaneado.

Al respecto es interesante leer la reflexión de Brewster Kahle (
http://www.opencontentalliance.org/2009/03/22/economics-of-book-digitization/ ) que señala:

Most attention is paid to the cost of scanning (photographing the pages and processing them), but I cannot emphasize enough that the greatest costs of building a digital library are those borne by the brick-and-mortar libraries. Libraries spend billions each year building, curating, and maintaining their collections. So, the real value, and costs, are in the books and the libraries. This aspect is too often overlooked and undervalued.




Concierto de Réquiem

Ayer estuve escuchando el Réquiem de Mozart. Requiem aeternam dona eis. En directo, como se debe escuchar la buena música. Bello, imponente, bien interpretado, profundo, con la emoción triste y contagiosa del presagio de la ida final.

Podía haber llorado tu réquiem, tu ausencia. Pero las lágrimas no afloraron por el vacío de tu marcha. Inundaron mis ojos por mí, porque ya no puedo ser yo.

Mors stupebit et natura, cum resurget creatura, judicanti responsura. Observaba a los tenores, a las sopranos, los fagots, los violines, las contraltos, los bajos, los cellos. La fuerza de la partitura llamaba a gritar a la muerte y al cielo, a arrebatarse en solitario contra el destino. A cantar por separado. A gritar solo por el desgarro de la herida.

Quid sum miser tunc dicturus? quem patronum rogaturus, cum vix justussit securus? Y, sin embargo, cada uno se contenía, se unía dócilmente al paso del resto. Los timbales no retumbaban contra la muerte a plena potencia sino cuando el conjunto lo precisaba. Las voces claras de las mujeres no elevaban su tono mas que cuando lo ordenaba el director. Los bajos, potentes y tormentosos, se acompasaban al contrapunto. Y era así, juntos, cuando todo tenía sentido, cuando el alma parecía encontrar su sitio. No aislada, no gritando solitaria su dolor, sino integrándose en la plegaria colectiva. Era entonces cuando, incluso en los pasajes más pianos, el clamor era cósmico, infinito.

Te añoré. Lloré en el Lacrimosa porque juntos lo éramos todo. Sin ti, no puedo ser nada. Lloré desolado porque ya no puedo acompasarme a tu acorde, porque sin ti no hay armonía posible. Anhelo el reencuentro que me devuelva a tí. Vocam cum benedictis.

Nunca en papel

José Antonio Millán impartirá el seminario titulado Nunca en papel, del 13 al 17 de abril en la Medialab CCEBA – Centro Cultural de España en Buenos Aires- (http://www.cceba.org.ar/noticias/noticia.pl?noticia=156) . Será un seminario práctico en que se tratara sobre la creación de obras literarias digitales que, fundamentalmente, no puedan hacerse sobre papel y deban utilizar programas informáticas desde los más conocidos como Power Point hasta códigos más complejos. El seminario está dirigido a escritores, artistas y estudiantes.

Peligros de la "nube 2.0"

Cada día más se habla de la computación “en nube”, es decir tener las aplicaciones y los datos en servidores externos a nuestro propio ordenador y utilizarlos usando Internet. Existe un riesgo, no obstante, y es que muchos de esos servidores son gratuitos y, por tal motivo, exentos de responsabilidad respecto a los datos. Pueden dejar de prestar el servicio en cualquier momento dejando al usuario sin la aplicación y, lo que es peor, perdiéndose los datos acumulados en sus ordenadores. Por ejemplo, recientemente Mojiti (www.mojiti.com) cerró sin aviso previo (http://bibliorios.blogspot.com/2007/12/desaparece-mojiti.html) perdiéndose en el ciberespacio cientos de trabajos y Google ha cerrado también varios servicios aunque, en este caso, de manera mucho más ordenada. ¿Qué ocurriría si, por ejemplo, alguno de los grandes proveedores de almacenamiento para blogs cerrara de pronto por la crisis económica? Millones de textos, fotos, vídeos desaparecerían en la nada. Es preciso ser consciente de que la Web 2.0 es frágil en cuanto a su persistencia en el tiempo, la cual depende de muy pocas manos que, en un momento determinado, pueden optar por con continuar con el servicio o el negocio.

Es necesario tener un back up propio. Por si acaso. Blogger permite hacerlo (
http://buzz-es.blogspot.com/2009/01/tu-blog-tu-data.html) pero otros servicios tan populares como Yahoo mail, Youtube, Facebook, etc no.

sábado 4 de abril de 2009

Atmósferas


El grupo Escritores en Red Asociación Marqués de Bradomín está promocionando el libro de relatos ATMÓSFERAS con unas presentaciones en Power Point que pueden verse aquí (si su Navegador no está configurado para que la presentación arranque automáticamente pulse F5 cuando se abra Power Point). Hay que recordar que los beneficios de la venta de este libro de relatos, entre los que se incluye uno escrito por mí, son a beneficio de la Fundación Vicente Ferrer para ayudar con becas de estudio a jóvenes sin recursos de la India. Para ver más información puede verse http://www.erabradomin.org/ y http://biblumliteraria.blogspot.com/2009/03/atmosferas.html.



viernes 3 de abril de 2009

Born digital



Born digital de Stephanie Strickland (http://www.poetryfoundation.org/journal/article.html?id=182942 ) es un muy interesante ensayo (en inglés) sobre qué es y debe ser la poesía digital y, con más generalidad, reflexiona sobre la literatura digital.

La autora afirma que la e-poetry debe basarse- tanto para su creación como para su lectura- en código de ordenador y, por tanto, no puede existir mas que en un ordenador. Esta restricción anularía toda la literatura digitalizada que, reamente, es lo que hoy en día predomina. Porque cualquier e-book puede ser fácilmente copiado en papel. Y ello es importante porque, de facto, en pleno siglo XXI casi todos las comunicación utiliza ordenadores en alguna fase desde el procesador de textos hasta la imprenta digital. Mas eso no convierte a esas obras en literatura electrónica. Strickland afirma que si es posible imprimir una obra digital en cualquiera de las fases de su creación y publicación, ya dejaría de ser literatura digital. Es decir, la esencia de la misma está en su código.

Por otro lado, Stricklan enfatiza la interactividad como condición básica de la literatura (“hace cosas, más que dice cosas”) afirmación esta con la que personalmente no estoy de acuerdo porque una literatura que no se basa en la palabra deja de serlo para convertirse en video juego o en arte cinético. Para la autora esta interactividad implica, también, que se pierde el orden narrativo con todo lo que ello implica. Un texto que estimula los sentidos, más que comunica ideas por la palabra.

Señala también que la literatura digital puede necesitar ser creada por una multitud de escritores trabajando en colaboración y, a su vez, puede necesitar una multitud de lectores trabajando juntos del mismo modo que un manual de ingeniería precisa de varios lectores expertos en cada área.

Es un ensayo interesante, que hace pensar, a pesar de que desde mi punto de vista, se adentra en artes que no son literatura y olvida que la palabra y la transmisión de ideas mediante ella son esenciales a la poesía.