6/10/08

Un viejo que leía historias de amor

Un viejo que leía historias de amor ( Tusquests, 2001) de Luis Sepúlveda es una obra tierna pero crítica con el mundo a la vez. Un texto que, en cierto modo, puede encuadrarse dentro de la crítica ecológica tan en boga aunque probablemente su autor no lo haya buscado.

Narra la historia de un hombre, perdido en la selva ecuatoriana, cuya única escapatoria de un mundo que no le gusta es la de leer novelas de amor, dulces, sensibleras, quizá cursis, pero siempre mejor que la bárbara realidad.

Escrito con un lenguaje pulcro, medido, parco a veces. Un texto sencillo, melancólico, incluso juvenil, pero comprometido con la esperanza de otro tipo de mundo. Como la aldea en donde la acción se desarrolla, que se llama - ¿por qué será?- “El Idilio”. Puede achacársele, eso sí, un cierto maniqueísmo ya que ni todo lo que proviene de la civilización es malo ni todo lo que es primitivo es bueno.