22/5/09

Ocurre a veces



Ocurre en ocasiones.
Apareces de pronto,
no como un recuerdo
sino como una presencia próxima y viva.

Sucede en esos instantes en que veo el cielo azul,
o a unos niños riendo,
o a dos oropéndolas que se persiguen juguetonas entre las acacias
o cuando escucho una voz que podría ser la tuya.
Ocurre siempre con cosas pequeñas, triviales.

Giro mi cuerpo para decirte que mires.
Que observes a los niños, al cielo, a los pájaros.
Torno a buscarte para verlos contigo.

Me sorprendo, entonces, porque no estás;
tan cercana e íntima era la sensación de tu presencia.

Y me siento desvalido, muy desvalido.