30/7/26

Una cena

 


Habían inaugurado el restaurante hacía pocas semanas. La decoración combinaba unas columnas y un techo de hormigón visto, muy al estilo de Paul Rudolph o Le Corbusier, con unas paredes pintadas de gris grafito, una iluminación cálida, anaqueles propios de una casa rural y un mobiliario de madera rústica que lo hacía verdaderamente agradable. El dueño había separado las mesas generosamente, de modo que era posible mantener una conversación íntima y tranquila. 

Llegaron cuando el sol estaba ya marchándose y el cielo, que aquel día permanecía libre de nubes, comenzaba a enrojecerse. Hoy se verán hermosas las estrellas, pensó él mientras la miraba a ella.

Era una de sus noches, una de esas veladas que periódicamente robaban a sus vidas para contarse cosas, para recordar lo vivido, para mirarse de cerca. Un paréntesis en lo cotidiano que, por alguna razón desconocida, siempre resultaba memorable.  

Se sentaron. El camarero, de marcado acento argentino, les saludó con amabilidad y  trajo la carta. Pidieron de primero, y para compartir porque siempre compartían los primeros, una ventresca con pimientos asados a la leña; de segundo, ella ordenó costilla asada y él, un pescado. Ella, porque era era la que sabía de vinos, eligió un K-Naia aunque hubiese elegido carne como menú.

Ella estaba especialmente hermosa. 

Y entonces ocurrió lo que ocurría siempre: la conversación no empezó, sino que continuó, como un río que se hubiera metido bajo tierra durante un tiempo y ahora resurgiera en el mismo cauce, con el mismo color de agua. Era así desde el principio: encuentros cortados por geografías distintas, por vidas que habían tomado direcciones que sólo se cruzaban en paréntesis —una ciudad, un restaurante, una merienda, un concierto, un whatsapp diario, o varios, porque uno de los dos había pensado en el otro sin razón, sin causa, como quien piensa en la lluvia—. 

En realidad, nunca habían tenido, en ese sentido estricto que exigen las historias de amor convencionales, un principio. Habían tenido, más bien, un descubrimiento. Décadas de convivencia habían conducido a lo irremediable, a una conclusión predeterminada desde el origen de los tiempos. En la intermitencia de su relación, el tiempo les era ajeno, parecía no transcurrir cuando no estaban juntos de modo que el reloj se paraba al despedirse para arrancar al reencontrarse, sin solución de continuidad, como ocurre en esos cronómetros de ajedrez en que se aprieta el botoncito para que cuente sólo el tiempo de juego. Sí, es algo que se cuenta y parece una idealización, incluso una mentira. Pero no. Era una realidad. Existía la comprobación repetida y consistente de que el otro seguía estando ahí siempre, en alguna parte de la mente, incluso cuando la vida diaria lo cubría todo de urgencias menores. 

Hablaron mucho. Como siempre. De sentimientos y de banalidades, de sueños y de añoranzas, de problemas y de viajes, de nietos y de cómo marinar el salmón. Se decían las palabras con la seguridad de que podían decirse cualquier cosa sin que nada se rompiera, con la certeza de que con dos apuntes el otro iba a comprender una historia completa y compleja, tan bien se conocían.

—¿Sabes una cosa? —dijo ella en un momento, cuando ya habían pedido el segundo plato y el vino empezaba a desdibujar los bordes de las frases—. Eres la persona que mejor me ha tratado en la vida.

Lo dijo sin dramatismo, como quien constata un hecho meteorológico, la temperatura de una tarde. Él la miró y no supo qué responder, porque no recordaba haber hecho nada extraordinario. No la había salvado de ningún naufragio, no le había regalado ninguna fortuna, no había estado, ni de lejos, presente en la mayoría de los días de su vida. Había estado, eso sí, en algunos, y en esos había intentado —sin proponérselo demasiado, sin estrategia— mirarla con atención, escucharla sin prisa, admirarla sin condiciones. Quizá eso era todo. Quizá eso era, después de todo, lo único que hacía falta. Admirarla. 

En cualquier caso, se emocionó y sintió un desbordante deseo de abrazarla y besarla, algo que el caminar y las miradas del camarero impidieron que hiciera

—No sé qué he hecho —dijo él finalmente—, salvo estar aquí cuando he podido.

—Será eso —contestó ella, y no añadió nada más, y él comprendió que aquella frase incompleta era, en realidad, una explicación entera.

Hablaron de la vejez sin nombrarla, de cómo el deseo había ido cambiando de forma con los años, transformándose de urgencia en costumbre, de costumbre en necesidad de otro tipo: no ya la piel buscando la piel, sino el calor de un cuerpo conocido al lado en la cama, la seguridad de un abrazo antes de dormir, la simple comprobación visual —verse, nada más que verse— de que el otro seguía existiendo en el mundo, respirando, envejeciendo también, acompañándose a distancia en ese proceso que a nadie se le explica cómo afrontar. Se miraban y eso bastaba. Era como decir sin palabras, seguimos aquí, seguimos siendo quienes éramos, no hay nada que pueda separarnos; juntos, somos invencibles.

El camarero empezó a mirarlos con esa discreta impaciencia de quien tiene que cerrar. Pidieron la cuenta con un gesto. 

Salieron a la calle. El aire de la noche tenía esa temperatura intermedia de las noches de verano dulces. Había luna llena, una luna grande y aún baja que parecía haberse instalado sobre los tejados a propósito, como una escenografía discreta que nadie había pedido pero que estaba ahí, disponible, apropiada para el momento.

Caminaron hacia el parking sin prisa. No hablaban ya. Las palabras se habían vuelto innecesarias, como ocurre a veces cuando dos personas han hablado tanto que el silencio se convierte en la última frase de la conversación, la que la cierra con más precisión que ninguna otra.

Había obras en un edificio y era necesario pasar bajo un andamio.

Ven −, dijo él

¿Qué?

Es el túnel del amor. Pasemos por debajo.

Ella río y le llamó moñas. Siempre eres un moñas, dijo. Pero él la besó bajo aquel improvisado arco de hierros y fue un beso dulce y correspondido.

Ella se colgó de su brazo. No dijo nada. No hacía falta decir nada. El gesto contenía toda la biografía compartida, todos los reencuentros que habían sido, en realidad, un único encuentro prolongado durante décadas, interrumpido y retomado, como quien cierra un libro sin marcar la página porque sabe que no lo va a perder, que en algún momento —no importa cuándo— volverá a abrirlo exactamente donde lo dejó.

El mundo, por un momento, bajo aquella luna hermosa que se resistía a subir al cénit, fue  perfecto.


27/7/26

El cubo

 


El cubo, es un relato digital multimedia, ideado, escrito y programado por Félix Remírez en el 2026.

Estamos en el año 2555. La humanidad ha construido establecimientos mineros en multitud de asteroides de la nube de Oort. Los minerales son trasladados a la Tierra en naves espaciales de carga de la clase VST. Estas naves disponen de un novedoso sistema de seguridad, unas cápsulas de salvamento que pueden mantener vivos a los astronautas por largos periodos de tiempo, incluso si la nave VST ha sufrido daños irrecuperables. Las tripulaciones denominan a estas cápsulas como Cubos.

Los Cubos disponen de un avanzado sistema de visualización holográfica que hace que las paredes del cubo se llenen dinámicamente de miles de informaciones.

En uno de sus viajes, la VST Caronte sufre, de pronto, una emergencia y sus ocupantes se encierran en los Cubos. Los primeros análisis muestran que puede tratarse de una interferencia del campo cuántico de Barguiglioli, un campo teórico desarrollado matemáticamente pero que aún no se había detectado experimentalmente.

El lector toma la posición de uno de los astronautas, encerrado en el cubo nº1.

La narracion se desarrolla en un tiempo de entre 2 y 5 horas en tiempo real. El programas está desarrollado en javascript y muestra un amplio catálogo de elementos multimedia, con más de 300 imágenes, 100 audios y 200 textos que el lector ha de explorar. Los hechos ocurren a un ritmo detemrinado pero, entre los eventos, el usuario puede explorar por su cuenta.

Puede accederse a esta obra de liteatura digital desde este enlace.























25/7/26

Dataprensa Hispánica

 


DataPrensa Hispánica es un proyecto de investigación digital desarrollado por la Universidad de Cádiz dentro del portal HispanoLab y del Instituto de Investigación en Estudios del Mundo Hispánico (In-EMHis). Su principal objetivo es recopilar, organizar y poner a disposición de investigadores, estudiantes y del público general una amplia base de datos sobre la prensa española publicada desde los inicios del siglo XVIII hasta la Guerra Civil española. Este proyecto representa una importante herramienta para el estudio de la historia del periodismo, la cultura, la política y la sociedad españolas.

Desde una perspectiva didáctica, DataPrensa Hispánica facilita el aprendizaje mediante el acceso estructurado a información que, de otro modo, estaría dispersa en numerosas hemerotecas, archivos y bibliotecas digitales. En lugar de consultar múltiples fuentes por separado, el usuario puede localizar datos sobre periódicos, periodistas, editores, impresores y redes editoriales en un único entorno de consulta. Esto favorece una comprensión global de la evolución de la prensa como medio de comunicación y como agente de transformación social.

El proyecto no se limita a registrar cabeceras periodísticas. También estudia las relaciones entre las personas que participaron en la producción de los periódicos y las distintas publicaciones en las que colaboraron. Gracias a este enfoque relacional, es posible analizar cómo circulaban las ideas, cómo se formaban las redes intelectuales y cuál era la influencia de determinados periodistas y editores en diferentes momentos históricos. Esta perspectiva permite comprender que la prensa no solo transmitía información, sino que también contribuía a la construcción de la opinión pública y al desarrollo de movimientos políticos, culturales y científicos.

El portal constituye además un excelente recurso para la enseñanza universitaria y la investigación en Humanidades Digitales. Los estudiantes pueden utilizar la base de datos para realizar trabajos sobre historia del periodismo, literatura, historia contemporánea, comunicación o documentación. Asimismo, el profesorado dispone de una herramienta que facilita el desarrollo de actividades prácticas basadas en fuentes primarias, promoviendo el aprendizaje activo y el análisis crítico de la información histórica.

Otro elemento de gran valor es la recopilación de enlaces a hemerotecas y repositorios digitales nacionales e internacionales. Entre ellos se encuentran la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica y diversas colecciones especializadas que permiten acceder directamente a miles de periódicos digitalizados. De esta forma, DataPrensa Hispánica actúa como un punto de conexión entre numerosas fuentes documentales de libre acceso, simplificando el trabajo de búsqueda y consulta. 



24/7/26

Espejo de carne

 


Espejo de carne, de Benjamín Escalonilla, es una novela hipertextual  en la que el lector puede elegir, en ciertos momentos, el camino a seguir para hacer que la historia vaya por un camino u otro.

La obra recibió el Robert Coover Award 2025 otorgado por la ELO. Fue la primera obra en castellano que ha recibido tal honor.

En este enlace pueden leerse los primeros capítulos. 

Se trata de una novela de ciencia ficción que transcurre en el año 2079. En un mundo en el que se ha logrado la clonación, el lector toma el rol del clon del protagonista del relato.


22/7/26

The Modular Body

 



The Modular Body es una obra digital de ficción especulativa que explora las posibilidades y los dilemas de la biotecnología contemporánea a través de una narrativa interactiva. Es una obra creada en el año 2016 bajo la dirección del cineasta neendarlés Floris Kaayk, al frente de un amplio equipo en el que se incluyen actores, maquilladores, productores, asi como biólogos para dar a la obra una importante verosimilitud.

Se estructura en base a videos y páginas web ficticias (como, por ejemplo, el perfil del supuesto científico protagonista en Linkedin) que pueden leerse separadamente o en continuo con la función autoplay. La obra tiene, pues, la  la apariencia de un auténtico documental de laboratorio donde el doctor Cornelis Vlasman explica, con calma y verborrea científica, cómo cultivó módulos de órganos intercambiables a partir de células madre humanas y los ensambló para crear un pequeño prototipo vivo llamado Oscar. Ese nuevo Frankenstein tiene pulmones funcionales, un corazón que late, extremidades, riñones y un cerebro electrónico. Todas sus partes pueden acoplarse y desacoplarse como si fueran piezas de Lego biológico. Están supuestamente realizadas con bioimpresión 3D y desarrollo de células madre. En los vídeos los órganos de Oscar  se mueven, su sangre circula mediante un sistema externo y, en teoría, sus órganos podrían sustituirse o mejorarse cuando dejaran de funcionar.

Técnicamente, Oscar está completamente generado por ordenador.  Kaayk creó cada imagen mediante mediante animación y luego se formateraron con una estética documental real científico auténtico.

La historia gira en torno a Cornelis Vlasman, un biólogo inconformista que rechaza los caminos tradicionales de la investigación científica. Convencido de que la innovación surge al margen de las estructuras establecidas, funda un laboratorio independiente junto con un pequeño grupo de colaboradores de perfiles diversos, entre ellos biólogos, especialistas en informática y diseñadores. Con recursos limitados y equipamiento en ocasiones artesanal o reutilizado, el equipo desarrolla experimentos sin depender de instituciones oficiales ni someterse a los protocolos habituales o a la supervisión de comités éticos. Tras años de trabajo, Vlasman logra un avance extraordinario: crear un organismo vivo a partir de células extraídas de su propio cuerpo. El resultado es OSCAR, un prototipo del tamaño aproximado de una mano humana compuesto por módulos orgánicos que pueden interactuar entre sí. La obra presenta este organismo como una prueba de concepto que cuestiona la manera en que entendemos el cuerpo humano.  

En el relato, el organismo creado por Vlasman tiene limitaciones ya que es extremadamente frágil, carece de sistema inmunitario y solo puede mantenerse con vida mediante transfusiones de sangre del propio investigador y constantes medidas de protección frente a infecciones. Esta vulnerabilidad introduce en la obra una dimensión ética y filosófica.

La obra fue presentada en el Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA)

La versión web puede accederse desde este enlace.









20/7/26

COVID-19

 


Covid-19, de Ashley Ip, es un relato digital que narra la vida durante la pandemia que azotó el planeta en 2020 debida al COVID-19.

En un entorno minimalista en el que en la pantalla sólo aparecen pequeños fragmentos de textos con hiperenlaces, se narra la vida de aquellos meses, que se alargaron demasiado, la búsqueda de mascarillas inexistentes, la dificultad de relacionarse con los demás o los cambios sociales y económicos.

En ingles. Puede leerse desde este enlace.

La historia daba para más, para añadir imágenes, videos y enlaces externos.

 






17/7/26

Meet your typical Tween



Meet your typical Tween, de Amanda Sakuma, es un ensayo digital, un trabajo muy interesante sobre los irracionales tallajes de la ropa que desesperan sobre todo a las adolescentes y a las mujeres.

Combinando textos con análisis de talles, creadores y modas, mapas, tablas estadísticas animadas y enlaces hipertextuales, la autora hace un recorrido riguroso y científico sobre tamaño despropósito que sólo sirve a políticas de marketing irracionales.

Es un trabajo digital que merece la pena leer. Los gráficos son esquemáticos, minimalistas, pero aun así, efectivos.

Puede leerse desde este enlace.








16/7/26

Evolución universal de los idiomas

 


Se ha publicado en Proceedings of the Royal Society B Biological Sciences, el artículo científico Statistical structure and the evolution of languages que analiza un fenómeno aparentemente universal cual es la evolución del vocabulario en los diferentes idiomas. Sus autores son Xingzhi Guo; Sergiy Verstyuk,  Haochen Chen; Baojian Zhou y  Steven Skiena 

La diversidad lingüística del mundo es asombrosa; miles de lenguas con sonidos, gramáticas y léxicos únicos parecen sugerir que el lenguaje humano es una entidad infinitamente maleable y culturalmente específica. Sin embargo, esta investigación que analiza la evolución de los vocabularios en 22 lenguas distintas —representativas de familias lingüísticas diversas— ha revelado algo sorprendente: bajo la superficie de esta diversidad existen patrones universales profundos. Estos hallazgos sugieren que, independientemente de la geografía o la historia cultural, el vocabulario humano evoluciona siguiendo leyes matemáticas y cognitivas comunes, mapeando de forma predecible cómo las palabras nacen, se transforman y se organizan en nuestras mentes a lo largo de los siglos.

El núcleo de este estudio reside en entender que las palabras no son unidades aisladas, sino parte de un sistema dinámico y adaptativo. Al estudiar lenguas tan distintas como el inglés, el chino, el español o el swahili, los investigadores descubrieron que existen restricciones fundamentales que dictan cómo se expande el léxico de una lengua. Una de las conclusiones más fascinantes es que la evolución del vocabulario no ocurre de forma azarosa, sino que está impulsada por una tensión constante entre dos necesidades humanas opuestas: la eficiencia comunicativa y el esfuerzo cognitivo. Para que un idioma sea útil, debe ser lo suficientemente preciso para transmitir significados complejos, pero lo suficientemente sencillo para que el cerebro humano lo procese, lo almacene y lo aprenda con facilidad.

Este equilibrio se manifiesta en patrones de dependencia dentro del léxico. Los investigadores observaron que la forma en que los nuevos conceptos se nombran en los 22 idiomas analizados tiende a seguir una lógica de reutilización y extensión. En lugar de inventar sonidos completamente nuevos para cada concepto que surge, los idiomas suelen basarse en conceptos ya existentes que tienen una relación semántica o lógica. Este proceso, conocido como extensión léxica o metáfora conceptual [nota: me recuerda a los estudios de Lakoff j Johnson. Hay mucho escrito sobre metáforas conceptuales en diversos idiomas, por ejemplo, en este trabajo firmado por Alba Serra], no es caprichoso; los datos muestran que lenguas de familias totalmente diferentes eligen caminos similares para describir nuevas realidades. Por ejemplo, la transición de palabras que describen el mundo físico hacia conceptos abstractos o temporales (como usar términos espaciales para hablar del tiempo) es un patrón recurrente que se repite a escala global, sugiriendo que la arquitectura de nuestra mente prefiere ciertas rutas de asociación sobre otras.

Otro de los hallazgos cruciales del estudio es la identificación de una firma estadística común en el crecimiento de los vocabularios. Al mapear cómo se añaden palabras a un idioma a través de los siglos, se detectó que los idiomas tienden a desarrollar núcleos de palabras de alta frecuencia y gran versatilidad, rodeados por una periferia de términos altamente específicos. Lo interesante es que la proporción entre este núcleo y la periferia se mantiene notablemente estable entre los 22 idiomas. Esto implica que existe un límite natural en la complejidad que un vocabulario puede alcanzar antes de volverse ineficiente para la comunicación cotidiana. El estudio demuestra que el léxico de una lengua funciona como un ecosistema en equilibrio: cuando se introducen nuevas palabras, a menudo se produce una presión sobre términos antiguos que terminan desapareciendo o especializándose aún más, manteniendo una densidad de información óptima para el cerebro.

Además, la investigación profundiza en cómo la estructura social y el entorno físico moldean el vocabulario, pero siempre bajo el marco de estos patrones universales. Aunque una lengua en el Amazonas pueda tener términos específicos para tipos de vegetación que no existen en el islandés, la estructura matemática que organiza esos nombres y cómo se relacionan entre sí jerárquicamente es la misma. Esto indica que, si bien la "materia prima" de las palabras proviene de la cultura y el entorno, el "plano arquitectónico" que las organiza es una propiedad intrínseca de la cognición humana. El lenguaje no es solo una invención cultural, sino una extensión de nuestras capacidades biológicas de categorización.

El estudio también aborda la cuestión de la predictibilidad del cambio lingüístico. Gracias a las herramientas de análisis de datos masivos y modelos evolutivos, los científicos han podido recrear "árboles de vocabulario" que muestran no solo de dónde venimos, sino hacia dónde podrían dirigirse los idiomas. Se descubrió que la velocidad a la que evoluciona el vocabulario está estrechamente vinculada a la frecuencia de uso de las palabras: las palabras que más usamos (como verbos básicos o pronombres) cambian mucho más lentamente, actuando como anclas de estabilidad lingüística. En contraste, los términos menos frecuentes son los verdaderos laboratorios de innovación léxica. Este patrón es una constante en los 22 idiomas, lo que permite a los lingüistas predecir qué partes de un vocabulario son más propensas a transformarse o desaparecer en el futuro cercano.

Un hallazgo particularmente didáctico es la forma en que los idiomas resuelven la ambigüedad. El estudio revela que los patrones universales de evolución tienden a favorecer estructuras que minimizan la confusión para el oyente. Los idiomas que analizan el mundo de manera similar tienden a agrupar conceptos que son propensos a ser confundidos, creando distinciones claras allí donde la precisión es vital para la supervivencia o la cooperación social. Esta "optimización comunicativa" es lo que permite que personas de culturas radicalmente distintas puedan, en teoría, mapear sus realidades de manera compatible si se entienden las reglas subyacentes de sus vocabularios.

Puede leerse el original en este enlace.



14/7/26

Conferencia de la ELO

 


Mañana día 15, y hasta el 18, se celebra la edición 2026 de la Conferencia de la ELO. En esta ocasión se celebrará completamente en línea  por un equipo de la Universidad Central de Florida con colaboradores de todo el mundo.

El tema de este año se denomina (Des)Supervisado Se reflexionará sobre los LLMs y preguntas sobre quién está observando, quién está leyendo y aprendiendo sobre la Literatura Electrónica, especialmente las culturas de E-Lit fuera de esta institución. Como parte de este tema, las contribuciones tratarán sobre:  

• Acceso a Literatura Electrónica, Antologías, + Archivismo

• Redes emergentes + migratorias de E-Lit Network, Comunidad + Plataformas

• Creación crítica, humanidades digitales + crítica de literatura electrónica

• IA generativa / agente + creatividad computacional

• Imaginarios institucionales tras la retirada federal

• Teorías, Estética, + Prácticas de la Resistencia

• Antirracista, Feminista, + Educacional queer

• Cuerda + Hipertexto [No]Ficción y Poética

• Mixta + Realidad Extendida + Imaginarios


Más información en el portal de la ELO.




12/7/26

Generador de texto con cadenas de Marlov

 


Andrei Andréyevich Markov nació el 14 de junio de 1856 en Riazán, Rusia, y falleció el 20 de julio de 1922 en San Petersburgo. Fue un matemático ruso cuyas contribuciones fundamentales a la teoría de la probabilidad y los procesos estocásticos revolucionaron no solo las matemáticas, sino también campos tan diversos como la física, la biología, la economía y, en tiempos modernos, la inteligencia artificial. 

Su trabajo más trascendental comenzó alrededor de 1906, cuando empezó a desarrollar lo que hoy conocemos como cadenas de Markov. Curiosamente, Markov desarrolló esta teoría en parte como respuesta a un debate filosófico y matemático sobre la independencia de eventos. En aquella época, muchos matemáticos asumían que para aplicar la ley de los grandes números era necesario que los eventos fueran completamente independientes entre sí. Markov demostró que esto no era cierto y que la ley podía aplicarse incluso cuando existía cierta dependencia entre eventos consecutivos.

Para ilustrar su teoría, Markov realizó un análisis pionero del texto literario "Eugenio Oneguin" de Alexander Pushkin, examinando la secuencia de vocales y consonantes. Este fue uno de los primeros ejemplos de análisis estadístico de texto, anticipando aplicaciones que no se desarrollarían plenamente hasta la era computacional, décadas después de su muerte.

Las cadenas de Markov son modelos matemáticos que describen sistemas que transicionan de un estado a otro dentro de un conjunto finito o numerable de estados posibles. La característica fundamental que define una cadena de Markov es la propiedad markoviana o propiedad de ausencia de memoria: la probabilidad de transitar a un estado futuro depende únicamente del estado presente, no de la secuencia de estados que lo precedieron.   

Una cadena de Markov se compone de varios elementos esenciales: estados,  matriz de transición y distribución inicial.    El concepto de orden en una cadena de Markov determina cuántos estados previos se consideran para calcular la probabilidad del siguiente estado. Este es un aspecto crucial que afecta tanto la complejidad del modelo como su capacidad predictiva. Por así decirlo, para calcular el nuevo valor el orden determina cuántos valores anteriores se consideran para realizar el cálculo. Si el orden es 2 se toman solo los términos n-1 y n-2 para calcular el término n. SI el orden es 3 se tomarían los términos n--1, n-2 y n-3, etc.  

La generación de texto mediante cadenas de Markov es una de las aplicaciones más intuitivas y educativas de esta teoría matemática. Aunque hoy existen modelos mucho más sofisticados basados en redes neuronales, las cadenas de Markov proporcionan una introducción a generadores sencillos.  

A pesar de su utilidad educativa, las cadenas de Markov tienen limitaciones significativas: Falta de coherencia: el texto generado "parece" del estilo del original pero sus frases contienen numerosos errores sintácticos y conceptuales. El texto tiene el estilo y el ambiente del original pero es, en muchas ocasiones, inconexo. Para órdenes muy altas, el texto es muy parecido al original y, por tanto, más coherente. Por ejemplo, para un orden 30, tendríamos fragmentos de 30 palabras que ya aparecían en el original seguidas de una palabra nueva, y así sucesivamente. Al cabo, el 96.77% del texto sería repetición del original y por tanto muy coherente. Por el contrario, con un orden 2, sólo el 66% existiría en el original y podría resultar muy inconexo el resultado. Otro déficit es la falta de Memoria a Largo Plazo: Incluso con órdenes altos, no pueden mantener coherencia temática a lo largo de textos extensos.

Este programa ha sido realizado precisamente para que el usuario pueda experimentar con cadenas de Markov para textos que él mismo cargue o que tome de los ejemplos preprogramados. 

El programa original en Flash CS5 se realizó en el año 2010. Ha sido actualizado a HTML5 en el año 2025. En esta versión actualizada algunos componentes han sido parcialmente modificados con software IA.

Esta aplicación puede explorarse desde este enlace.




11/7/26

Typography Fairy

 


Typography Fairy es una aplicación interactiva de realidad aumentada dirigida al público infantil que combina creatividad, juego y narración. Desarrollada por Ioannis Kastrinakis, permite a los usuarios dar vida a un hada tridimensional personalizada, transformando la experiencia de lectura en una aventura inmersiva. 

A través de la aplicación, los niños pueden colorear libremente el personaje con los tonos que prefieran en un cuaderno físico, guardar sus creaciones y compartirlas con otras personas. Además, tienen la posibilidad de grabar su propia voz para que el hada hable con ella, generando una conexión más cercana y divertida con el personaje. 

Gracias a la tecnología de realidad aumentada, el hada puede aparecer integrada en un bosque mágico visible a través de la cámara del dispositivo, donde realiza distintas animaciones, como bailar o cambiar de tamaño. 

La experiencia se completa con la narración de un cuento fantástico relatado por la propia hada, convirtiendo la aplicación en una propuesta que fomenta tanto la imaginación como la participación activa de los más pequeños. 

La aplicación está disponible para dispositivos iPhone y iPad con iOS 9.0 o versiones posteriores, así como para ordenadores Mac con chip Apple M1 y macOS 11.0 o superior, y puede descargarse a través de la App Store de Apple.

Más información en este enlace