8/6/21

Talking heads





El software que convierte un texto en un mensaje vocal puede usarse también para crear divertimentos. Es el caso de Talking Heads, una aplicación que combina animaciones virtuales con generación de voz.

Basta elegir una imagen propia o de las suministradas por la propia aplicación y dictar o escribir un texto. El programa superpone unos labios que realmente pronuncian ese texto sobre el rostro.

Eso sí, en inglés. Puede elegirse entre diversos acentos de los EEUU, UK o Australia.

Puede utilizarse desde este enlace.

Mientras, la canciller alemana recomienda Biblumliteraria. Vielen Dank.



4/6/21

La vida teje cariños







 
El día de las exequias, cuando no la dejaron acercarse al nicho donde lo estaban sepultando, Sara tuvo la certeza de que la vida teje cariños para luego deshacerlos caprichosamente.  

Sara era de Cochabamba. De niña podía ver cómo la nieve cubría pronto las crestas de la cordillera andina que, a su paso por la Bolivia central, parecía elevarse tanto alrededor de la ciudad que diríase que yacía entera en el fondo de un cráter. Vivía en las afueras, con sus padres, en una pequeña casa que olía a canela y a cilantro. El trabajo escaseaba y los finales de mes eran siempre una incógnita. Cada tarde, cuando los millones de luces de la quebrada comenzaban a competir con las estrellas del altiplano, tomaba el autobús para dirigirse a su trabajo de limpiadora de supermercado. Se sentía vivir a contracorriente. Durante el día, mientras otros disfrutaban y gozaban de los paseos por las alamedas, ella dormitaba anhelando poder saltar aquellas montañas que se alzaban en el horizonte como paredes que cercaban su vida. Por la noche, olvidaba sus sueños entre la suciedad del súper, el sudor de su rostro y la severidad del encargado. Decidió marchar, huir quizá, el día que cumplió los veinticuatro. No fue fácil. Primero, convencer a su madre a la que casi mata del disgusto y que no cedió a sus deseos hasta bien entrada la primavera. Luego, encontrar un pasaje para España que, por fin, pudo costear en una de esas aerolíneas de muy bajo coste que le suspendió el vuelo siete veces antes de que, por fin, cruzara el océano. Su coartada migratoria, un viaje de turista para visitar a su prima Teresa que vivía en Madrid y que sólo sirvió como pretexto para cruzar una vejatoria aduana ya que, una vez en Europa, nunca la vio ni intentó buscarla.

Los primeros días fueron frenéticos. Encontró una pequeña pensión en la que ya había algunas chicas bolivianas lo que le facilitó el conocer lo indispensable. Sabía que su visado caducaría a los tres meses si no encontraba un trabajo, así que su primera prioridad fue hallar un empleo pero la ilusión se apagó pronto. En cada lugar donde solicitaba ocupación, le pedían los papeles. Su habitación, casi vacía, no ayudaba a ahuyentar la melancolía y cada vez que veía a una patrulla de la policía su agitación era tal que presentía que, con tan sólo mirarla, aquellos uniformados sabrían que no tenía sus documentos en regla. Pronto supo que sus compañeras de pensión habían dejado sus esperanzas- las mismas con las que Sara había llegado a la península- en el umbral del Gato’s, un club de medio pelo en la carretera de Andalucía, donde un chulo les atracaba el 50% a cambio de una protección que, las más de las veces, no existía. 

Afortunadamente para ella, la vida le sirvió un buen naipe unas semanas después. Sus vecinas de pensión comentaron que alguien importante estaba buscando con urgencia una chica para cuidar de un hombre enfermo. Un caso feo, por lo que decían. En la mitad de su vida y con la cabeza clara, el cuerpo del tipo se deterioraba a tal ritmo que su familia sólo esperaba un desenlace rápido y poco doloroso. Al parecer había poco que hacer y sólo buscaban una persona que cuidara del casi finado, cobrando poco y sin hacer muchas preguntas. 

- Cuidar a un baboso así, yo no lo haría por nada del mundo. Prefiero ser cogida cien veces que estar todo el día con un muerto andante. Que me da yuyu, chica –había dicho una de las muchachas-. Todo el día lavando la mierda a uno que está más allá que acá. Quita, quita, ni loca.
- Y además pagarán una miseria, como si lo viera. Para eso, prefiero el club - aseveró su interlocutora, antes de que ambas hicieran unas cuantas bromas de mal gusto sobre todo aquello.

Sara consiguió la dirección. A la mañana siguiente, vistiendo la mejor falda que tenía y aquella blusa azul que tanto le gustaba a su madre, se presentó en la casa. No debía faltarles el dinero. Situada en medio de la avenida, era una casa grande y para uso de una única familia. Un murete, coronado de campánulas, la separaba a derecha e izquierda de los vecinos. Tenía tres plantas y la puerta estaba cerrada. Presionó el timbre y supo que aquel redondel de cristal sobre la pared la enfocaba.

- ¿Sí? ¿Qué desea? – contestó una voz metálica a través del altavoz escondido entre la hiedra
- Buenos días – intentó entonar amigablemente- he sabido que precisan de una persona para cuidar un enfermo y estaría interesada en ello. Me han dicho que es aquí y…

A través del interfono se escucharon algunos ruidos y pasaron unos segundos en los que Sara se sintió espiada sin saber cómo.

- Pase y espere en la entrada, por favor. Enseguida bajo – le dijeron por fin, al tiempo que un click desbloqueaba la cancela para que pudiera entrar.

El jardín era bello. La hierba estaba bien cortada y, en el centro, había un templete con una pequeña fuente de la que manaba un hilillo de agua. Lirios y begonias formaban dibujos que encauzaban un sendero que iba a parar a la puerta principal. La casa, pintada de un siena pálido, tenía ventanas con alfeizares llenos de tiestos y cortinas blancas tras los cristales.  

En el soportal apareció una señora de unos cincuenta años, bien vestida y mejor peinada. Sus muñecas adornadas con aretes de oro, sus dedos ensortijados y, alrededor del cuello, un exuberante collar de perlas. Sara se sintió desnuda ante aquel alarde de pedrería hasta el punto de que se llevo su mano al cuello en un instintivo movimiento para cubrir su desnudez. Aquella mujer debía verla como a una mendiga.

- Entre, por favor – le dijo sin tenderle la mano y con el tono autoritario que da el tener mucho dinero.

Sara entró pero no fue invitada a sentarse.

- ¿Sabe de qué se trata? – le preguntó la mujer- ¿cómo ha sabido de nosotros?
- Unas compatriotas me dijeron ayer que ustedes necesitan una persona para cuidar a un enfermo que precisa de ayuda. Sé poco más.
- Así es. La anterior cuidadora se despide mañana y nos corre prisa encontrar una sustituta. ¿Usted es extranjera, verdad?
- Sí, señora, lo soy. De Bolivia. No hace mucho que estoy en España y…
- Otra sin papeles, seguro –espetó con desdén la dueña de la casa y Sara temió que, una vez más, su esperanza de encontrar un trabajo se esfumaba.
- Bueno, yo he venido legalmente, … en tres meses,…. – balbuceó.
- No importa chica. Mejor así, siempre que no haga preguntas y sea trabajadora y discreta.
- Lo soy, lo soy. Nunca nadie ha tenido queja de mí – se le iluminaron los ojos al ver que la puerta se le volvía a entreabrir.
- Estábamos pensando en unos trescientos euros por mes. Aunque usted crea que es poco es, en realidad, un buen salario porque no tendrá gastos. Deberá vivir en esta casa al cuidado de Manuel, el señor. Lamentablemente, no podrá tener tiempo libre. Quizá, una mañana cada mes para que pueda encargarse de asuntos urgentes. La comida la tendrá gratis aquí. La cocinera le preparará algo cada día. Dormirá en la buhardilla y podrá utilizar los electrodomésticos para lavar su ropa. Tiene que entender que no será un empleo oficial. Quiero decir, que no estamos en condiciones de darle de alta en la Seguridad Social y todo eso. Pero estoy segura que a una chica saludable como usted, eso no ha de importarle mucho. Ya tendrá años, en el futuro, para preocuparse de esas pequeñeces. 

Sara dudó un instante pero sabía que necesitaba el empleo y aceptó aquel evidente abuso. La necesidad es compañera de la humillación. La señora de la casa la tuteó de pronto: 

- Pero, ven. Ante todo, tienes que conocer a Manuel, al señor. Será a él a quien te tengas que dedicar noche y día. Está arriba, en el piso más alto.
- ¿Qué mal tiene, señora? – se atrevió a preguntar.
- Una enfermedad paralizante que le ha dejado inválido y que le consume la vida. Lleva seis años así, cada vez peor. Y, no te lo oculto, nos hace sufrir a todos como si tuviésemos la culpa de la tragedia que le afecta. Los enfermos se vuelven egoístas. Verás que tiene un carácter difícil. Eso no significa, claro está, que puedas contrariarle. Él es el que te paga, recuérdalo.
- Le cuidaré lo mejor que pueda, señora Marta.

Tras un mínimo de formalidades, subieron. En la penumbra del cuarto, el hombre estaba sentado en una silla de ruedas y uno de sus brazos caía desvalido e inerte a un lado. Estaba delgado, muy delgado. Sara pensó que así sería mejor porque ella era menuda y no podría mover a un hombre corpulento. Las piernas del enfermo estaban tapadas con una manta a cuadros. Su mirada perdida en la terraza, en el paisaje de edificios de la ciudad. Pareció no percatarse de que entraban.

- Manuel. Escucha Manuel, te presento a tu nueva cuidadora.

El hombre giró su cabeza al oír su nombre y miró a las dos mujeres. Sara se sorprendió porque no era el casi difunto al que esperaba ver. Por el contrario, era un hombre atractivo, con el pelo castaño y bien peinado, unos ojos grisáceos que parecían los de un romántico  melancólico y unos labios que le parecieron sensuales. Estaba bien rasurado y se notaba a las claras que mantenía su autoestima y su orgullo en medio de aquella parálisis que le encarcelaba.

Las presentaciones fueron breves porque la señora Marta tenía prisa por marcharse. De hecho, parecía que no le agradaba en absoluto estar en aquella habitación con su marido. En ningún momento ni él ni ella se hablaron con afecto y, a Sara, aquello le llamó la atención y le hico recordar, con triste nostalgia, cuando su padre entraba en casa y preguntaba por su viejita de los amores.

- Y bien, ¿cómo te llamas? – preguntó el enfermo, con una medio sonrisa- si me vas a dar órdenes, mover de aquí para allá y tocar mis partes más nobles, al menos tendré que saber cómo llamarte.
- Sara, señor. Me llamo Sara.

A la mañana siguiente ya se había ya acomodado en su cuartito del ático que, si bien era pequeño, era mucho mejor y más confortable que la pensión. Eso le animó. Nadie le dijo qué hacer con el señor Manuel. No hubo instrucciones ni consejos y tuvo la sensación de que, en realidad, no podían dárselos porque dejaban su cuidado en manos de las asistentas. O las esclavas, que también podía llamárselas así.

Él fue guiándola en las tareas. Poco a poco, con brusquedad al principio y habilidad a las pocas semanas, aprendió a moverlo entre la cama y la silla, supo cómo ayudarle a ir al baño, cómo afeitar su rostro, cómo limpiarle y cómo darle de comer. Lo vio dormir y agitarse en pesadillas que le hacían sudar y parecían mover incluso sus miembros paralizados. Lo vio enfadarse cuando, presa de su minusvalía e incapacidad, parecía volverse loco. Lo vio alegrarse como si se tratara de un niño cuando, a veces, más por casualidad que por mejoría, podía sentir uno de sus pies.

Las horas dan para mucho cuando no se tiene nada más que hacer que estar sentado al lado de otra persona. Ella le contaba de Bolivia, de la cordillera, de las nieves que la envolvían en invierno. Le habló de su padre que trabajaba en la construcción y de su madre que cosía y remendaba ropa con tal habilidad que tenía una merecida fama en el barrio.  A Manuel le gustaba que le hablara de sus primeros días en Madrid, cuando ella estaba casi tan desamparada como él mismo. Y mostraba una curiosidad, largamente reprimida, sobre las aventuras que sus compañeras contaban de Gato’s, a tal punto que si no fuera porque Sara ya le conocía bastante bien, hubiera pensado que se trataba de un pervertido.

- ¡”Eso” no me funciona pero la imaginación mucho!- le decía Manuel mientras ella se sonrojaba como un tomate maduro.

Por las confidencias de Margarita, la cocinera, supo que la señora Marta y Manuel tenían problemas matrimoniales ya antes de que éste cayera enfermo. Pero, avariciosa como era y dada la, al parecer, importante fortuna del señor, lo último que hubiera hecho en la vida sería divorciarse. El hijo de ambos, un viva la vida, fullero, apenas aparecía por casa y cuando lo hacía, siempre en compañía de alguna mujer, era sólo para fornicar sonoramente por un rato antes de volver a salir. 

Sara se preguntaba, cada vez que veía a Manuel, si él sabría algo de todo aquello. Nunca se atrevió a contarle nada. Si ya lo sabía, no era necesario. Y si no era consciente de lo que ocurría en los pisos de abajo, no era preciso hacer que su vida fuese aún más miserable. Pero desde que la cocinera le embarullara con aquellos chismes, Sara se mostraba más cariñosa con Manuel al que empezaba a ver más como a un hombre que merecía un mejor destino que como a un individuo a la espera de su fin. La compasión inicial dio paso a la rabia por la injusticia de una vida que, las más de las veces, es injusta.

Pronto dejó de llamarle de usted y, con la confianza del tuteo, se hacían bromas que paulatinamente fueron siendo, por parte de Manuel, más pícaras. Ella se asombraba de que un ser tan postrado, tan cercado por la muerte, pudiese tener aquella alegría vivaracha de los muchachos jóvenes. Muchas noches se sorprendió a sí misma pensando en la sonrisa de aquel hombre que se le antojaba más tierna y más cercana que cualquier otra que antes le hubiesen regalado. Es desconcertante cómo se urden los cariños, siempre con hilvanes inesperados. Se preguntó cómo sería el abrazo de aquel cuerpo, qué sabor tendrían los besos de aquellos labios. Algunos días, cuando él estaba ensimismado observando por la ventana un horizonte que no podía ya alcanzar, Sara se le quedaba mirando y se lo imaginaba antes de su enfermedad. Sin duda debió ser cautivador. Bien parecido, con dinero y culto, no debieron faltarle oportunidades. Nunca llegó a comprender cómo había podido casarse con la señora. Cierto que ella debió ser también muy sensual, pero no los veía juntos. Simplemente, no encajaban. Ella era altiva, orgullosa, clasista. Y él era cercano, cariñoso, afable. Eran un telar de quereres imposibles y afectos deshilados.

Algunas mañanas, empujaba la silla de ruedas hasta la pérgola del jardín y se solazaban observando las caracolas de colores que el sol pintaba en las azucenas y lirios que colgaban de la celosía. Le vio reírse cuando ella le contaba historias de su adolescencia y le vio soñar cuando le leía aquellos libros de poesía que ella nunca antes había conocido y que, ahora, guiada por Manuel, iba descubriendo como si se tratara de un palmeral en medio de su desierto de mujer de poca escuela. Supo así de Franz Tamayo, poeta compatriota del que nunca antes oyó hablar. Una tarde de otoño, especialmente ventosa, se encontraban en la habitación y el ulular del aire que arrastraba hojas desprendidas de los álamos les hizo mirarse uno al otro. Fue entonces cuando le hizo coger aquel libro de la biblioteca y leérselo mientras le tomaba de la mano. 

Ni lloro trágico ni heroica risa.
No soy alud. ¿Por qué vivir deprisa?
La vida, alegre o desdichada, tiene
un refugio supremo, ¡la sonrisa!


Y ella, que nunca había leído poesía, que no la entendía aunque le gustaban las palabras a menudo desconocidas y el ritmo de su música, sonrío. Le sonrío a él. Y Manuel le devolvió la sonrisa. Y ella repitió en voz alta los versos como, si de pronto, hubiese comprendido todo el universo. 

Los meses pasaban y a Manuel le era ya difícil sentarse en la silla porque su cuerpo no lograba mantenerse erguido. De modo que permanecía en la cama, con Sara siempre alrededor. Ella le repetía que resistiese, que no se dejara vencer por la enfermedad, que nunca se rindiera. Que, alegre o desdichado, sonriese. Por las noches, él se asustaba, se inquietaba, quizá porque sabía que la vida se lleva a sus hijos en las madrugadas. Porque es la vida, no la muerte, la que nos lleva a la meta siempre trágica. La muerte sólo nos recibe el último día, pero es la vida la que nos condena. Y ella, adormilada sobre un diván, le asía fuerte la mano para que él supiese que no estaba solo y que, si llegaba el momento, Sara ahuyentaría a los espectros y volverían a leer poesía y a sonreírse un día más. Durante aquellos días se contaron todo. Ya no había más anécdotas ni historias ni chismes. Sólo susurros de afecto y complicidad. Sólo confidencias de dos perdedores que, juntos, se convertían en ganadores. Se decían lo bellos que se veían el uno al otro y él la llamaba mentirosa y le pedía que no se burlara de un hombre inválido y arruinado. Y Sara le alisaba el cabello, le acariciaba las mejillas y le preguntaba por qué no había ido a buscarla cuando él era más joven y ella una niña. Nunca se besaron pero sus bocas estuvieron cercanas en muchas ocasiones, explorándose, con sólo un aliento de por medio. Encontraron que sus miradas lo contenían todo y lo redimían todo. 

En enero, Manuel empeoró mucho. Quizá fuese el frío que aquel año fue inusitadamente intenso o quizá es que el destino, cansado de aquel juego había hecho ya su apuesta final. Murió hacia la una de la noche del cuatro de febrero. Ella le despidió sin palabras y no lloró hasta que la dejó para siempre. Entonces, se desmoronó y gritó que Dios no existía, que todo era una farsa, que la vida no merecía la pena ser vivida, que todo era una mierda y que, en el juicio final, si es que existía, no sería Dios quién nos juzgase sino nosotros a Él por todo el mal que permitía cuando podía evitarlo con tan sólo un gesto.

No llamó a nadie hasta que hubo amanecido. Le lavó y le peinó. Cerró sus ojos y le miró con lo que ella sabía que era amor aunque nunca se lo hubiera dicho. Y pensó que debería haberlo hecho. 

Después, se adecentó, se lavó la cara hasta que desaparecieron las huellas de las lágrimas y avisó a la señora Marta. Le dijo que, al despertar, lo había encontrado muerto y que debió ser un final tranquilo porque ella ni lo sintió. La única reacción que pudo ver en la otra mujer fue un extraño brillo en los ojos que parecía brotar de cualquier sentimiento menos del pesar.

Le indicaron que sus servicios no eran ya precisos y, poniéndole en la mano un sobre que contenía cuatrocientos euros, fue invitada a que recogiera sus pertenencias y no volviera ya al día siguiente. 

Llamó a la pensión para volver a alquilar la habitación. Por la mañana leyó la esquela en un periódico que le dejaron en el bar de la esquina. Allá estaban los nombres de todos ellos, el de su “apenada” esposa y el de su “amantísimo” hijo. No estaba el suyo. No podía estarlo.

El funeral era a las seis y el entierro a las siete. Escuchó la misa sentada en el último banco entre ese grupo, siempre numeroso, de ancianas que asisten a todas las misas de difuntos esperando que al suyo acuda mucha gente cuando llegue el momento. Unas gafas negras cubrían sus lágrimas. Delante, ostentosos, la esposa y el hijo, un  cuñado y otro montón de gentes a los que nunca vio por la casa pero que ahora parecían muy afligidos, todos alrededor de su ataúd.

Salió a mitad de la misa porque necesitaba coger un autobús para estar a tiempo en el cementerio. Quería verle una última vez. Llegó unos diez minutos antes que la comitiva y preguntó al guarda en qué nicho iban a enterrarle. Le dijo que en uno del panteón blanco, en el jardín del norte. Anduvo hasta aquel lugar y esperó.

Pronto llegaron los Mercedes con los amigos y familiares del finado. Todos de negro, tanto los coches como los hombres y las mujeres. Casi todos con gafas oscuras  que Sara sabía que no escondían lágrima alguna.

El cortejo se dirigía directamente hacia ella, que permanecía en pie frente a la tumba. Al verla allá, la señora Marta dijo algo a los porteadores que ralentizaron el paso mientras ella se adelantaba.

- ¿Qué haces aquí? ¿no te pagamos para que desaparecieras de nuestra vista? No procede que estés aquí. No eres de la familia.
- Sólo quiero despedirme de un gran hombre – respondió Sara- Sólo eso. No hago daño a nadie.
- No digas tonterías, chica. Respeta este momento de duelo. Lárgate y déjanos en paz.

Como que Sara no diera muestras de moverse, Marta se impacientó y le medio gritó.

- He dicho que te largues. Igual esperas que te haya dejado algo. Ni lo sueñes, atontada. Tú sólo has sido una empleada, y bien pagada. Largo, antes de que llame a la policía y te deporten al agujero de donde has venido. Sé que buscas dinero pero, te lo aseguro, nunca tendrás nada de él.
- Se equivoca. Lo tengo todo. – y Sara se alejó del allí.  






3/6/21

OSTA





OSTA es el acrónimo de Old Spanish Textual Archive, un corpus de más de treinta millones de palabras de textos en castellano antiguo, navarro-aragonés, asturiano, leonés y aragonés basado en las transcripciones de 400 textos medievales. Realizado por Francisco Gago Jover y Javier Pueyo Mena, es una fuente interesantísima para el estudio de las lenguas peninsulares del medievo.

La labor de etiquetado, metadesignación y lematización ha sido importante y, fruto de ello, el buscador es muy potente, permitiendo búsquedas y clasificaciones muy variadas.

El siguiente artículo de los autores explica los métodos y procedimientos utilizados en la creación de OSTA.

Se puede acceder al buscador y al corpus desde este enlace.





1/6/21

Papetura





Papetura es un juego interactivo que destaca por su belleza y por la forma en que ha sido elaborado. Su creador, Tomasz Ostafin, alias Petums, ha grabado el juego creando todos los escenarios en papel, en un sofisticado origami, para luego iluminar de excelente manera y filmar dichos escenarios antes de introducirlos de manera digital en el juego.

La historia narra como Pape, una criatura de papel, escapa de una cárcel floral para encontrarse con Tura, un hada mágica. Juntas recorrerán el fantástico mundo de papel donde monstruos enemigos pretenderán quemarlo con antorchas.

Se trata de una narración sin diálogos del tipo point and click.







Sin duda, lo más atractivo es la fantástica belleza de las imágenes, sin dejar de lado la complicidad del trabajo que ha requerido una dedicación enorme del autor. También hay que mencionar la banda sonora atmosférica y soñadora, creada por Tomas Dvorak (alias Floex) y Juraj Mravec, que encaja perfectamente con el mundo mágico y onírico que se visualiza.

En los videos siguientes puede verse un trailer sobre la creación de los paisajes y otro sobre el desarrollo del juego.

Puede comprarse desde este enlace. Se precisan 2 Gby de espacio libre en disco.






 

 

27/5/21

Project Starline





Google está trabajando en un nuevo sistema de videoconferencia que acercará mucho más la experiencia a la conversación real.

Sobre todo, tras la irrupción de la pandemia nos hemos acostumbrado a utilizar sistema de videoconferencia tanto en las relaciones familiares como en las profesionales. Estos sistemas funcionan razonablemente bien pero quedan muy lejos de lo que se siente al tener una conversación física, algo que sobre todo, por ejemplo, se aprecia cuando los niños miran a sus familiares en una pantalla.

El nuevo sistema en desarrollo, denominado Project Starline, pretende "eliminar" el efecto pantalla plano, sustituyéndolo por un cristal con efectos 3D más similar a lo que veríamos en un locutorio de una cárcel que a una TV.

Para poder generar el efecto 3D que permite movernos y ver a la persona en ciertos grados de rotación, hay un número de sensores y cámaras alrededor que detectan y digitalizan los movimientos de las personas. Aún se trata de un prototipo poco funcional, muy voluminoso y poco adaptable a oficinas o apartamentos. 

Más información en este enlace.








24/5/21

ELO 2021





Esta semana comienzan los eventos programados para la edición 2021 de la reunión anual de la Electronic Literature Organization.

Hoy y mañana se impartirán los talleres mientras que el jueves y viernes tendrán lugar las conferencias principales.

Hay también seis exposiciones paralelas cuyos títulos son "Literatura COVID", "Posthuman Electronic Literature", " Platforming Utopias (and Platformed Dystopias)", "Platform as a place of study – E-lit as already decolonised", "Flash back" y "Kid E-Lit".

Más información en la página específica de la ELO para el evento.



23/5/21

Astres solitaires





Astres solitaires, de Stephane F., es una historia de ficción narrativa que transcurre tras la guerra con una propuesta de un reencuentro intempestivo.

Se trata de una versión del juego L'Observatoire escrito por el mismo autor.

Está programado con Inform 7 y requiere un interprete para ser ejecutado, bien sea Frotz, Glulxe o Zoom.

Puede descargarse desde este enlace.

Existe también una versión que puede jugarse desde el propio navegador en este enlace.










20/5/21

Here





Here, de Phillip Rhoades, es un poema interactivo, o un "horror interactivo" como se describe en su cabecera. Con cada acción del lector se avanza una página en los versos que pueden ser diferentes según la elección.

Interface minimalista.

Puede leerse desde este enlace.











19/5/21

Instagram E-Lit





Se invita a realizar propuestas de literatura electrónica que basen su creación y difusión sobre la plataforma Instagram, en el "zine" de literatura emergente, con tres ejes diferentes: 

TIL: o "Today's Instagram Lit", que es una sección con historias de Instagram, y que presenta nuevas obras creativas de literatura electrónica que utilicen Instagram como plataforma creativa. 

DIY: una sección que presenta recursos centrados en la enseñanza como tutoriales, guías de creación crítica o tareas en apoyo de la pedagogía literaria electrónica. 

Masterclass: una sección que presenta a creadores y críticos en conversación entre sí para debatir sobre las obras presentadas.   

Con todos los trabajos, se realizarán a partir del veranos encuentros y debates.

Hay plazo hasta el 1 de junio para enviar las propuestas.

Más información en este enlace.


18/5/21

The Siege of Treboulain




The Siege of Treboulain, de Jed Herne, es una narración interactiva que transcurre en el imaginario reino de Treboulain, de donde el lector es el rey. 

La estructura es simple. Páginas con la historia y elecciones entre diversas opciones al final de cierta cantidad de párrafos. Una maquetación repetitiva y sencilla.

La historia total tiene 9 capítulos y está aún en construcción pero, gratuitamente, pueden leerse dos de ellos desde este enlace.






16/5/21

Escritura mediante señales cerebrales





Se ha publicado en Nature un estudio de investigadores de la Universidad de Stanford, liderados por Francis Willett, en el que se muestran fantásticos resultados acerca de la posibilidad de escribir con tan sólo imaginar que se escribe. Algo de utilidad enorme para pacientes de parálisis, con problemas debidos a derrames cerebrales, con lesiones en la médula espinal o que hayan perdido sus manos, por ejemplo. Pero, también, una técnica que abre puertas en campos artísticos y literarios.

Un interfaz cerebro-ordenador implantado al usuario envía las señales cerebrales generadas cuando la persona piensa que escribe a un sistema de ingeniería artificial que las evalúa y las convierte en letras que aparecen en pantalla. Todo ello a una velocidad de unos 90 caracteres por minuto y con una precisión del 95%.

El interfaz implantado en el hemisferio izquierdo, consiste en dos pequeños circuitos del tamaño de una aspirina, con unos 100 electrodos cada uno, que recogen las señales neuronales generadas en la corteza motora que se producen cuando la persona piensa que escribe aunque realmente no pueda hacerlo. Esta constelación de señales, una mezcolanza de ellas, es la que es analizada por la red neuronal para deducir a qué letra corresponde. Un logro espectacular el conseguir interpretar señales cerebrales tan complejas.

Según Willett, el cerebro conserva su capacidad de gestionar la psicomotricidad fina incluso una década entera después de que el cuerpo haya perdido su capacidad de ejecutar esos movimientos.

El artículo, que como siempre en Nature, es de pago, puede encontrarse en este enlace.








14/5/21

Scan the World





Scan the World es un interesantísimo proyecto, liderado por Jon Beck, que digitaliza obras de arte y las convierte en un formato numérico que puede ser utilizado para imprimir dichas obras en impresoras 3D. 

Se trata de un proyecto abierto, colaborativo, con participantes de todo el mundo.

Puede accederse a la página de Scan the World desde este enlace. Hay casi 20.000 objetos disponibles en la actualidad y su numero crece cada día.














12/5/21

Maryam Mirzakhani





Hoy se celebra el Día de la mujer en las matemáticas. La fecha se eligió para honrar a la matemática iraní Maryam Mirzakhani que nació el 12 de mayo de 1977 y cuya vida y extraordinaria labor matemática se truncaron el 15 de julio del 2017, con apenas 40 años, a causa de un cáncer de mama. Murió en los Estados Unidos, donde era profesora de Stanford, dejando una hija. 

Obtuvo su licenciatura en la Universidad Sharif de Teherán y su doctorado en la Universidad de Harvard. Su trabajo, de gran originalidad y profundidad, se centró en el estudio de la topología de baja dimensión, en sistemas dinámicos en espacios de módulos (móduli, como los nombró Rienmann) de superficies hiperbólicas, logrando demostrar varias conjeturas anteriores.   

Sus desarrollos tienen aplicación al estudio del flujo geodésico que sigue una trayectoria en una superficie, en aplicaciones en mecánica cuántica, en el estudio de los números primos y en criptografía.
Uno de sus resultados fue tan sorprendente que fue llamado el teorema de la varita mágica (The Magic Wand Theorem).

Mirzakhani es la única mujer que ha ganado la medalla Fields, el equivalente al Nobel en Matemáticas, concretamente por sus descubrimientos en las superficies de Riemann y espacios de móduli, de aplicación en los campos de los sistemas dinámicos y geometría, así como en la comprensión de la simetría de las superficies curvas. 



Withdrawn





Withdrawn es un relato de ficción interactiva que narra una historia de soledad en la que el lector sigue los miedos y hábitos de un joven solitario. En función de las opciones que el lector elija, pueden leerse unos u otros acontecimientos.

La particularidad de esta aplicación es que las imágenes están dibujadas a mano, al más clásico estilo de carboncillo y lápiz, algo que visualmente le confiere una belleza poco habitual.

La versión definitiva del juego que llegará a la venta se anuncia para final de año. Mientras, existe ya la versión beta.






10/5/21

Ren'Py





Ren'Py es un motor para programar ficción interactiva gráfica o novela visual. Su código es de dominio público y puede descargarse desde este enlace.

Está programado en Phyton y permite combinar en pantallas, imágenes, textos y sonidos. Mediante un lenguaje de programación de sintaxis sencilla pueden definirse los protagonistas, asociar diálogos, incluir gráficos o sonidos y programar los saltos entre pantallas en función de las decisiones del lector.

Por ejemplo, la instrucción 

play music "mozart21.opus" 

hará sonar ese fichero. 

La instrucción define permite crear un personaje y asignarle un nombre de variable. Así:

define p=character ("Pedro", color="#d6d6f3") crea un personaje cuyo nombre de variable es "p". Así, luego , podemos asignar un texto a esa "p":

p "Hola, soy Pedro"

Con las instrucciones menu y jump puede saltarse a otras páginas en función de la respuesta (funciona como las habituales "case" o "if then else")

menu

p "puedo bajar a la calle"
jump pagina2

p "puedo subir al tejado"
jump pagina3

etc.













6/5/21

La Morale de l’histoire





La Morale de l’histoire es una aplicación narrativa en web que busca poner a prueba nuestras convicciones morales poniéndonos en situaciones cotidianas habituales pero en las que fácilmente podemos caer en contradicciones éticas. Son pequeñas decisiones que nos delatan como seres humanos. 

Está basada en el libro  L’Influence de l’odeur des croissants chauds sur la bonté humaine, de Ruwen Ogien.

Las pantallas van avanzando por desplazamiento automático y toman un camino u otro en función de las respuestas.

Una vez que hemos terminado la historia y respondido a todas las preguntas, se nos hace un resumen de nuestros valores morales en relación al resto de personas que ha participado.

Una banda sonora está basada en los sonidos que en realidad se escucharían en el instante que se describe, desde obras para piano al ruido habitual de una calle concurrida.

Ha sido desarrollado por Wedodata bajo la idea y producción de ThePixelHunt y Point du jour.

Puede leerse desde este enlace.




4/5/21

Tiny Bunny




Tiny Bunny, de Saikono, es un juego narrativo, una novela visual, que nos introduce en una historia de terror ambientada en la Siberia de los años 90 del siglo pasado. Hay muchas referencias a la vida rusa, ya que ha sido programado en aquel país. 

Con unos gráficos y animaciones en blanco y negro que son muy apropiados para la trama y que generan una atmósfera muy indicada, el formato se repite a lo largo del juego, superponiendo en la parte inferior los diálogos a las imágenes que ocupan toda la pantalla. Podríamos decir que se trata de un cómic interactivo. Las animaciones están bien realizadas con movimientos en Parallax y técnicas de dibujos animados. La banda sonora, asimismo, es muy correcta.

Está planificado crear 5 capítulos pero de momento sólo hay dos disponibles. 

Es un juego de calidad y hay que comprarlo, por ejemplo desde este enlace en Steam.

En este video subido a Youtube puede verse una parte del desarrollo del mismo, aunque no hay comentarios que ayuden a seguir lo que el lector/jugador está haciendo.






3/5/21

Gramàtic-On





La Academia valenciana de la lengua ha desarrollado una aplicación que permite consultar la Gramática Normativa Valenciana y la Gramática Básica Valenciana, que hasta ahora sólo podían consultarse en papel o, como mucho, ser descargadas como PDF. Le han dado el nombre de Gramàtic-On.

Hay dos maneras de hacer consultas. Una, es a través de un índice predefinido con multitud de entradas entre las que podemos elegir la deseada para que se nos muestren las explicaciones. La segunda manera es mediante un texto libre con el cuál la aplicación buscara dentro del corpus memorizado si encuentra coincidencias.
 
Puede accederse a la aplicación desde este enlace.












1/5/21

Rayuela de Arena




Rayuela de Arena convoca una nueva edición de su concurso de ficción interactiva. 

Hoy se presenta el tema sobre el que las narraciones deben tratar y hay de plazo hasta final de mes para crear, diseñar y programar la obra. En cualquier caso, hay flexibilidad a la hora de interpretar el lema propuesto.

Las votaciones, entre los trabajos presentados, ser realizarán durante el mes de junio.

Más información en este enlace, donde pueden leerse también las bases.





30/4/21

ICIDS 2021





Del 9 al 11 de noviembre de este año se celebrará la edición 2021 de la  ICIDS, o International Conference on Interactive Digital Storytelling

En este momento, está abierta la convocatoria para presentar ponencias y esto puede hacerse hasta el 25 de junio. El rango de materias de las que puede tratarse es amplísimo, como se ve en la lista dada por los organizadores:


Narrative Systems: covering technological research from narrative AI to authoring tools.
Narrative AI and Procedural Generation
Formal Models of Narrative
User Modelling
Authoring Tools
Novel Interfaces and Feedback
Interactive Cinema and iTV
Augmented, Virtual and Mixed Reality Storytelling
Storytelling with Big Data
Novel Architectures and Engines
Computational Narratology
Interactive Narrative Theory: exploring narratological models and literary approaches.
Narratological Models
The Role of Author and Reader
Literary Approaches
Narrative and Game Design
Narrative and Performative Practice
Aesthetics
Critical Readings
Interactive Narrative Impact and Applications: describing the impact of interactive narrative of society and novel applications.
Health, social, or educational applications
Impact on Culture and Society
Ethical, moral, social, and policy issues
Professional Practice and Processes
Purposive Interactive Stories and Games
Applications of Interactive Narrative Technology
Production and Processes
Cognitive and Affective Aspects
Narrative Presence and Engagement
Evaluation of Applications.
The Interactive Narrative Research Discipline and Contemporary Practice: presenting new philosophies and methodologies.
Philosophical Approaches
Learning from Other Traditions
New Scientific Methodologies
Pedagogy and course structure
Archives and Preservation
Place of Interactive Narrative among other fields
Reflection on the History of the Discipline
Future of the Discipline
Blue Skies Research.


Más información en este enlace.




28/4/21

Convocatoria de concurso de ficción interactiva





Se ha abierto la convocatoria del concurso de ficción interactiva en lengua francesa correspondiente al año 2022. Pueden presentarse trabajos hasta el 16 de enero del 2022, es decir hay casi 8 meses para poder crear y programar obras que puedan competir en el evento.

Los lemas guía para crear historias interactivas en esta convocatoria son Reflejos y Mascarillas, como casi obliga la situación que vivimos. 

Fiction-interactive.fr es un concurso con mucha historia ya que su primera edición tuvo lugar en el ya lejano 2005 cuando casi aún no existía esta manera de contar.

Para más información, puede visitarse este enlace.



27/4/21

Read Write Redemption





Read Write Redemption, del profesor Roy Páramo de Llano, es una propuesta didáctica muy bien elaborada que utiliza la literatura interactiva para formar a los alumnos y hacerlos trabajar en equipo.

Una historia del oeste americano en 15 capítulos en donde una joven bibliotecaria, Charlotte Lecrire, regresa a Dustown después de disfrutar las vacaciones en el rancho de la tía Shannon. Charlotte se dispone a reabrir la biblioteca cuando recibe un telegrama con la trágica noticia de la muerte de su padre en extrañas circunstancias, lo que inicia una aventura en la que vencerán los que mejor escriban.  

Combinando mapas, sonidos, imágenes enlaces a Internet y texto, logra un atractivo proyecto que puede leerse desde este enlace.

Roy Páramo de Llano gestiona también la web Via Litterae y es activo en varias redes sociales.








25/4/21

Secretum secretorum





Entre los manuscritos digitalizados que la Universidad de Yale propone en línea, merece la pena destacar la traducción al inglés medieval del Secretum secretorum. Escrita sobre piel por John Lydgate y Benedict Burgh hacia 1480, está elegantemente policromada y contiene imágenes igualmente realizadas a mano.

El Secretum secretorum, también llamado Poridat de Poridades, original, en latín, proviene del siglo XII y es, a su vez, una traducción de otro original árabe más antiguo, el Sirr al-Asrar. Pretende ser una carta escrita por Aristóteles a Alejandro Magno en la que se habla de todo tipo de temas filosóficos, políticos, médicos, alquímicos o astrológicos. No hay pruebas de que verdaderamente se trate de una carta de Aristóteles y más bien parece que se "inventó" hacia el siglo X.

En la versión digitalizada puede verse cada página a alta resolución. Se dispone de un buscador por páginas, una ventana con información y es posible girar, ampliar o descargar cada una de las páginas.

Más información en este enlace.










24/4/21

The Hitchhiker





The Hitchhiker, el autostopista, es un juego narrativo para PC, PS4, Xbox One y Nintendo Switch. 
Una historia en la que el lector/jugador es un conductor que ha perdido la memoria y que viaja sin destino conocido.  A lo largo del viaje irá recogiendo autostopistas de diversos tipos que interactuarán y hablarán con él hasta ir conociendo el pasado del conductor y la misteriosa desaparición de un familiar.

Gráficos tipo dibujos animados que no pretenden ser realistas sino impresionistas, pero en cualquier caso fluidos.

Los textos, que pueden ser diálogos o pensamientos, se superponen sobre las animaciones a la vez que se escuchan verbalizados.

Más información en este enlace para PlayStation, este para Nintendo y aún en este otro para PC.










23/4/21

La Conga






Antes, hace tanto tiempo ya, hoy era un día de disfrute que necesitaba varias jornadas de preparación meticulosa y contener un corazón lleno de ilusión para que se desbocara en San Jordi.

Ambos sabíamos cuál era el guion, siempre repetitivo, y cuál debía ser la conclusión. Nada nuevo había en todo ello. Yo te regalaría una rosa por la mañana; tú me regalarías el libro y, luego, al anochecer, iríamos a cenar al Munich, en la rambla. Nunca supimos por qué una pizzería tenía un nombre tan alemán, pero daba lo mismo. Nos dejaban solos en la terraza cerrada con cristalera y techado de pizarra. Tomábamos un entrante y dos pizzas que parecían plazas de toros. Luego, siempre, tú te tomabas tu músico, sin poder evitar agarrarnos las manos a cada poco. 

Era lo mismo cada año y, sin embargo, qué renovado se presentaba siempre, qué ilusionante se me hacía madrugar para comprarte la rosa más fresca, recién abría el cascarrabias de Josep, abajo en la esquina del hotel. Y yo sabía que tú llevabas días pensando en qué libro me comprarías y que hacías trampas preguntándome sobre títulos que ni por asomo pensabas regalarme, para engañarme y darme una sorpresa.

Ahora, tanto tiempo ya, es un día triste. No tengo nada que preparar, nada que soñar, nada que esperar. Es un día más, anodino, en el que los recuerdos son tristones.  

Para ahuyentar la nostalgia, me he puesto a hacer tareas domésticas. Un par de coladas, fregar el balcón, quitar el polvo aquí y allá sin mucha convicción. Me acompaña el runrún de la Conga que, fiel a su programa, se pasea por el apartamento de manera metódica, avanzando y retrocediendo según encuentre obstáculos, girando su pequeña escobita para llegar a las esquinas más ocultas. 

En realidad, soy igual que ella. Vivo mecánicamente una rutina preprogramada sin la ilusión que tú traías al mundo. 

La aspiradora pita tres veces. Señal de que se ha quedado sin batería. Sus lucecitas azules y brillantes se tornan anaranjadas y mustias. Siempre me compadezco de ella cuando esto ocurre, al final de cada programa de limpieza. Me da pena el pobre chisme. Es como si se quedara sin alma, sin fuerza vital. De estar llena de ímpetu, recorriendo cada metro cuadrado, pasa a arrastrarse sin apenas sonido, como un animal herido que intenta cobijarse en un rincón.

Comienza a moverse despacito, sabiendo a dónde ir, sin ya nada que hacer, retirándose a reposar junto a su enchufe, con apenas un hilo de corriente que alimente su motor. 

La sigo por detrás y avanzamos ambos por el pasillo con la misma tristeza infinita, como esos alcohólicos que se retiran a dormirla, heridos de amores rotos. 

Me acostaré ya, pero no conciliaré el sueño sin poder hacerte el amor. Como era antes.



 

20/4/21

r/sarahsmithisdead





r/sarahsmithisdead es un evento interactivo programado para el próximo sábado 24 en el que los asistentes en modo on line, vía Zoom, asistirán a una narración inmersiva e interactiva en la que habrá que resolver entre todos un caso detectivesco. Se ha culpado del asesinato de Sarah Smith  a un inocente, que permanece en la cárcel, mientras el verdadero criminal está  libre. 

Con la ayuda de videos pre-grabados, narraciones y actuaciones retransmitidas, habrá que dar con la identidad del verdadero asesino.

Los interpretes serán de la School of Drama y del College of Performing Arts.

Más información en este enlace.