28/6/08

Diario de un aprendiz de filósofo

No es fácil enseñar filosofía ni hablar de ella sin caer en lo farragoso. En Diario de un aprendiz de filósofo (2007, Editorial Renacimiento), Manuel Durán Gili lo consigue con un estilo sencillo y vivaz que evita la lección magistral para llevarnos, con ejemplos y pensamientos cercanos, a explorar qué existe alrededor de lo que vemos y sentimos, a intentar encontrar un modelo que aclare el porqué de todo. Y, para ello, acude a anécdotas de la magia, de la ciencia, de la religión, de cosas que todos conocemos y de las que hemos oído hablar. Asuntos complicados que, sin embargo, aparecen frescos y asequibles por la manera como Durán los afronta, poco a poco, navegando a través del conocimiento, descubriéndolos como si fuese la primera vez que nos acercamos a ellos y ayudándonos a que seamos nosotros los que encontremos los tesoros que ese viaje nos propone. Manuel Durán nos enseña cómo puede conectar la magia, las creencias y los hechos científicos; cómo conectar la filosofía griega con las ideas humanistas y con la cosmovisión actual.