26/3/08

Ironías




Es irónico que tu ausencia definitiva sea la que hace indestructible lo que te amo. Nada puede romperse, ningún sentimiento puede diluirse porque todos- y eran maravillosos- quedaron congelados con tu partida. No podemos reñir ni enfadarnos, no podemos defraudarnos, no podemos dejar de querernos porque estamos detenidos en el instante del mundo en que tú me decías que yo era el amor de tu vida y yo refrendaba que tú lo eras de la mía. Nada nos puede ocurrir peor. No existen pruebas en nuestro futuro que puedan doblegar lo que nos queremos porque las más duras ya las hemos superado y con sobresaliente. No hay relojes que muevan sus manecillas, no hay estaciones, no existen dudas ni avatares, no vamos a cambiar de idea, no puede haber mejores días que aquellos, los que ahora recordamos por ser los últimos. Tú no me puedes fallar nunca.
No estás y, sin embargo, tu ausencia es la garantía eterna e inamovible de que siempre estaré contigo.