26/3/08

Túnel






Me considero agnóstico, escéptico sobre el más allá y sobre el más acá, incrédulo sobre ángeles y diablos, los videntes me parecen embaucadores, las apariciones extra sensoriales y los espíritus sólo los soporto en las películas, dudo de la veracidad de las experiencias cercanas a la muerte y  Dios se me aparece lejano y sordo. Pero, ¡por Dios! ¡que haya túnel! ¡que haya túnel! ¡que haya túnel, por Dios!, que estés esperándome recortada contra esa luz que dicen que brilla, que me sonrías, que me tiendas la mano, que el universo se burle de mi incredulidad, que vuelva a sentir tu piel y tu sonrisa. ¡Qué haya túnel, por Dios, que lo haya! Y no porque así yo tenga otra vida, ni por la eternidad, ni por los dones del paraíso, ni porque me crezcan alas blancas. Ni siquiera, si me apuras, por verte de nuevo. Tan sólo por saber que tú estás bien y que se ha reparado para siempre el injusto daño que se te hizo.